MADRID. — El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ha salido enérgicamente en defensa de la trayectoria de su portavoz, Montse Mínguez, calificándola de "absolutamente intachable" tras las revelaciones sobre el considerable patrimonio inmobiliario de su pareja. Según fuentes del partido, la situación no solo no compromete la postura de Mínguez contra los "grandes tenedores", sino que la refuerza, demostrando una "comprensión profunda de las complejidades del mercado de vivienda".

"La compañera Mínguez siempre ha votado a favor de que los grandes tenedores no obtengan beneficios desmedidos, y eso es lo que importa", afirmó un portavoz del PSOE bajo condición de anonimato, "Su compromiso con la vivienda social es total. Que su pareja gestione un holding con varias decenas de millones de euros en inmuebles, incluyendo treinta pisos, no la convierte a ella en una gran tenedora. Es, de hecho, una estrategia brillante de optimización ética".

El partido argumenta que la situación demuestra una perspicacia fiscal y moral. Al no ser ella la titular directa de las propiedades, Mínguez se mantiene al margen de la definición de "gran tenedor", permitiéndole combatir la especulación inmobiliaria con una autoridad moral casi inmaculada. "Es un ejemplo de cómo se puede vivir la causa socialista sin caer en el simplismo de la propiedad personal directa", añadió el portavoz, explicando que esta "separación de funciones" es un "modelo a seguir para la nueva política".

Expertos en ética política, consultados por este medio, se mostraron divididos. "Es una línea muy fina", comentó el Dr. Arturo Renta, catedrático de Doble Moral Aplicada de la Universidad de la Confusión Global, "Por un lado, ella no es la dueña de los pisos. Por otro, se beneficia directamente de la capacidad adquisitiva y el flujo de capital que esos pisos generan. Es como decir que no eres carnívoro porque solo te comes las verduras de tu plato, aunque el filete de al lado lo pague tu pareja con su dinero. La cena, al final, la disfrutáis juntos".

Desde el equipo de Mínguez, se insistió en que su foco sigue siendo la protección del inquilino y la lucha contra los abusos. "Montse está en primera línea defendiendo a quienes no tienen acceso a una vivienda digna. Su vida personal, que incluye una relación con un exitoso gestor inmobiliario, solo le da una perspectiva privilegiada sobre cómo operan esos 'grandes tenedores' que tanto denuncia", explicó un asistente cercano, sugiriendo que la "inteligencia estratégica" de su pareja podría incluso ser una "valiosa fuente de información" en la formulación de políticas restrictivas.

La oposición, como era de esperar, ha criticado la defensa del PSOE, tildándola de "cinismo descarado". Sin embargo, el partido se mantiene firme. "Si algo prueba esto es que nuestra portavoz entiende el problema desde dentro y desde fuera, lo cual es una ventaja incalculable", concluyó el portavoz socialista. "Ella vota por la gente, y si su pareja tiene treinta pisos, es solo porque alguien tiene que tenerlos para que ella tenga algo contra lo que luchar". De esta manera, el PSOE demuestra que la verdadera transparencia reside en la habilidad de redefinir lo que se considera un conflicto de intereses.