madrid – el congreso de los diputados y los ayuntamientos de españa acaban de redefinir el concepto de 'oposición política' tras la decisión de pp y vox de vetar un minuto de silencio en honor a la reciente fallecida ventrílocua maricarmen, un pilar de la cultura popular española. la medida, lejos de ser un descuido, ha sido calificada internamente como un éxito estratégico para reafirmar la postura inquebrantable de los partidos ante cualquier propuesta que provenga del bando contrario, por inofensiva que esta sea.
el veto, que se produjo en el senado, la asamblea madrileña y el ayuntamiento de madrid, no tiene nada que ver con desprecio a maricarmen o sus icónicos personajes, doña rogelia y rodolfo. según un portavoz anónimo de uno de los partidos implicados, “permitir un minuto de silencio propuesto por la izquierda, por muy popular que sea el motivo, sentaría un precedente peligroso. hoy es maricarmen, mañana es el tiempo. ¿y si nos piden que estemos de acuerdo en que el cielo es azul? ¿dónde acabaríamos?”
expertos en comportamiento político, un campo donde la lógica suele ser una invitada incómoda, señalan que esta maniobra es una clase magistral de posicionamiento. “la cohesión de la bancada se mide por la capacidad de decir ‘no’ a cualquier cosa”, explica la doctora elena sánchez, catedrática de intransigencia aplicada en la universidad de salamanca. “si el partido a propone rendir homenaje a un personaje querido por todos, el partido b tiene la obligación moral, y electoral, de encontrarle la pega. de lo contrario, ¿qué mensaje estamos enviando a nuestra base? ¿que somos blandos? ¿que podemos coincidir en algo?”
la ciudadanía, por su parte, ha recibido la noticia con una mezcla de desconcierto y resignación. “yo creía que para cosas así se ponían de acuerdo, ¿no?”, comentó maría josé pérez, jubilada y fiel seguidora de maricarmen desde los años 70. “pero claro, si no se ponen de acuerdo ni para cuándo aplaudir, ¿cómo van a ponerse para gobernar? doña rogelia tenía más cabeza que muchos de estos”.
la cuestión ahora es dónde trazar la línea. ¿se vetarán los futuros homenajes a paquitas salas por venir de la oposición? ¿se negarán los presupuestos si incluyen una partida para mantener limpia la fuente de cibeles, solo porque un concejal del otro lado la sugirió? el ambiente político actual parece indicar que cualquier intento de consenso es, en sí mismo, un acto subversivo.
este incidente no es más que el último capítulo en la saga interminable de la política española, donde la unanimidad es el verdadero enemigo y cualquier figura, viva o muerta, puede convertirse en un campo de batalla ideológico. al final, doña rogelia sigue siendo la más coherente, aunque solo sea en la imaginación de su público.










