Un exhaustivo y "valiente" informe independiente ha revelado una verdad tan innegable como el sol: Radio Televisión Martí, el canal de noticias financiado por el gobierno estadounidense para cuba, opera como una eficiente y descarada máquina de propaganda. El estudio, encargado por la mismísima institución que la financia, concluyó que la cadena "se desvía consistentemente de los principios del periodismo objetivo" a favor de "narrativas que apoyan los intereses políticos de la nación que paga." En otras palabras, hace exactamente lo que todos creían que hacía.
"Francamente, los resultados son revolucionarios en su obviedad," declaró la Dra. Eliana Cienfuegos, directora del recién fundado "Centro para la Claridad Estratégica Transnacional," la entidad responsable del estudio. "Durante años, el público ha sospechado, y con razón, que un medio financiado por una potencia extranjera para influir en una nación rival no era precisamente la bbc. Ahora, tenemos los datos para probarlo. Es un hito en la confirmación de lo que sus ojos le decían desde el minuto uno."
El informe detalla cómo Martí ha perfeccionado el arte de "la información dirigida," un eufemismo que, según Cienfuegos, "reconoce con elegancia que no estamos aquí para discutir las dos caras de una moneda, sino para dejar claro que solo una de ellas tiene valor de circulación." Las entrevistas con ex empleados revelaron un "ambiente de trabajo donde la coherencia ideológica era tan importante como la puntualidad," y donde "la 'objetividad' era un concepto flexible que se adaptaba a las necesidades del mensaje patrocinado." Un ex editor, bajo condición de anonimato, admitió que "nuestra guía de estilo tenía más que ver con la política exterior que con la gramática. Si el titular no molestaba a La Habana, probablemente no era lo suficientemente 'informativo'."
Los defensores de Radio Televisión Martí han recibido el informe con lo que describen como "una profunda sensación de vindicación." Un portavoz anónimo de la agencia de gobierno que supervisa Martí, quien habló desde un búnker sin ventanas en las afueras de Washington D.C., explicó que "siempre hemos tenido un objetivo claro: informar a la población cubana de una manera que refleje los valores y prioridades de nuestros contribuyentes. Si eso se llama 'propaganda' en algunos círculos, bueno, entonces somos la mejor propaganda del hemisferio. Hemos sido honestos en nuestra deshonestidad, si se quiere ver así." Añadió que el hallazgo "simplificará enormemente las reuniones de la junta directiva, ya no tendremos que fingir que nos importa la ética periodística."
El estudio concluye con una serie de recomendaciones para el futuro de Martí, que incluyen "abrazar plenamente su rol como herramienta de influencia" y "optimizar la entrega de mensajes sin diluciones innecesarias por hechos alternativos." Se espera que la financiación para la emisora continúe, con la promesa de que ahora será "aún más eficiente en su misión." Parece que el periodismo, o lo que queda de él, ha sido oficialmente puesto en su lugar: un obstáculo inconveniente para la comunicación estratégica.






