la habana, cuba – el gobierno cubano, en un movimiento que sorprendió a absolutamente nadie que haya visitado una tienda cubana, ha aprobado 176 reformas económicas destinadas a “modernizar” su modelo socialista. las medidas, descritas por la prensa estatal como un “refinamiento estratégico”, llegan tras años de presión incesante y sanciones por parte de washington, lo que lleva a algunos a especular que quizás, solo quizás, las repúblicas bananeras con más papeleo que plátanos no son del todo sostenibles.
el ministro de economía, alejandro gil fernández, declaró a la televisión estatal que las reformas permitirán una mayor flexibilidad en el sector privado y cooperativo, aunque enfatizó que “no representan un abandono de nuestros principios socialistas, sino una evolución natural hacia una mayor eficiencia productiva.” entre las innovaciones más audaces, ahora se permitirá a los ciudadanos vender más de dos tipos de sándwiches en sus negocios privados y se estudiará la posibilidad de que los taxis colectivos no necesiten seis permisos diferentes para cada ruta. los críticos señalan que estas 'reformas' simplemente legalizan prácticas de subsistencia que la población ya realizaba bajo la mesa desde hace décadas.
“es fascinante observar cómo un estado descubre la milagrosa correlación entre permitir que la gente trabaje para sí misma y tener más cosas,” comentó el dr. harold wilson, analista económico del instituto para la obviedad internacional, con sede en florida. “es una teoría audaz: si quitas la bota del cuello de la economía, la gente respira mejor. esperemos que no la descarten como una anécdota capitalista aislada.” el paquete de reformas también incluye una flexibilización para la inversión extranjera, presumiblemente para que los inversionistas puedan tener el privilegio de esperar años por permisos que nunca llegan.
observadores locales sugieren que la verdadera motivación detrás de este 'giro audaz' es mantener a los ciudadanos en la isla, o al menos a salvo de las balsas, mientras los ingresos del turismo de salud y la exportación de médicos no alcanzan para comprar el papel higiénico. el gobierno sigue firme en que estas medidas no son una capitulación, sino un “ajuste táctico” para asegurar que el pueblo cubano pueda seguir disfrutando de las bendiciones de una planificación centralizada, con una pequeña dosis de bienes de consumo reales.






