el gobierno español, en un movimiento que según algunos analistas "eleva la intervención estatal a niveles parentales", anunció la distribución gratuita de dos millones de gafas homologadas para que los ciudadanos puedan observar el próximo eclipse total de sol sin freírse las retinas. la iniciativa, que cuenta con el apoyo de ópticos-optometristas y el grupo social once, parte de la premisa de que, sin esta ayuda explícita, una parte significativa de la población elegiría, por voluntad propia, mirar directamente al astro rey.

"hemos realizado estudios exhaustivos", declaró el dr. ricardo soler, portavoz del recién creado instituto nacional de prevención de la autolisis ocular (inpao). "nuestros datos sugieren que, ante un evento celestial, el instinto primario de un porcentaje alarmantemente alto de la ciudadanía es fijar la vista sin barreras, asumiendo que el sol es simplemente una versión más brillante de la luna. es como si la evolución se hubiera saltado un paso crucial en la interfaz ojo-cerebro para eventos astronómicos". el dr. soler añadió que la campaña también incluirá folletos advirtiendo contra la ingesta de detergente y la práctica de introducir objetos metálicos en enchufes.

la distribución, que comenzará la semana previa al eclipse, ha generado debate sobre el coste de la prevención de la selección natural. fuentes cercanas al ministerio de hacienda, que solicitaron el anonimato para poder reír sin restricciones, señalaron que "es más barato comprar dos millones de gafas que tener que adaptar la infraestructura pública para un millón de ciegos adicionales de golpe". aseguran que el coste de la rehabilitación, los perros guía y la señalización táctil en las aceras superaría con creces la inversión actual en plásticos ahumados.

mientras tanto, los expertos en salud mental se preguntan si la sobreprotección gubernamental podría estar obstaculizando el desarrollo de un sentido común básico en la población. "si les damos gafas para no mirar al sol, ¿qué será lo siguiente?", se cuestionó la dra. elena pérez, socióloga cultural. "un casco para no golpearse la cabeza con el marco de la puerta. un manual para respirar. estamos creando una generación que espera que el estado le diga que no se meta el dedo en el ojo, solo por si acaso". la ironía, o la tragedia, es que, a pesar de todos los avisos y las dos millones de gafas, alguien seguirá mirando al sol sin protección. y nadie se sorprenderá.