MADRID. El Gobierno español ha reafirmado hoy que su relación con Marruecos atraviesa un momento "excelente", una calificación que, según fuentes de Moncloa, se basa en la probada capacidad de Madrid para ignorar dignamente las constantes provocaciones territoriales de su vecino del sur. La estrategia, aclamada como "diplomacia de vanguardia", implica transformar las insinuaciones de anexión de Ceuta y Melilla en meros ejercicios de "libertad de expresión estratégica" por parte de Rabat.

"No es que estemos ignorando las declaraciones; es que estamos redefiniendo lo que significa 'escuchar' en el siglo XXI", explicó un portavoz gubernamental bajo condición de anonimato, mientras revisaba frenéticamente mapas antiguos. "Cuando Marruecos insinúa que Ceuta es suya, lo interpretamos como una invitación al diálogo constructivo. Es una forma de mantener la conversación abierta, sin los engorrosos formalismos de la soberanía o la decencia." Esta innovadora aproximación ha permitido al Gobierno español celebrar cada ausencia de conflicto armado como un triunfo diplomático, atribuyéndolo a su "mano firme y cerebro flexible".

La "excelente relación" también abarca el manejo de otros asuntos espinosos, como la reciente amenaza marroquí de suspender el acuerdo de extradición por los menores no acompañados. Desde Madrid, se ha sugerido que esto no es una amenaza, sino un "intercambio cultural de alto nivel". "Ellos nos recuerdan la importancia de la gestión migratoria, y nosotros les recordamos que tenemos mucha paciencia. Es un baile delicado", comentó un alto cargo del Ministerio de Asuntos Exteriores, que prefirió que su nombre fuera omitido para evitar "distracciones en la coreografía". El funcionario añadió que, en un futuro cercano, se espera que Marruecos también empiece a llamar a los lanzamientos de cohetes "saludos fraternales" y a los cortes de suministro de agua "peticiones de hidratación estratégica".

Expertos en "geopolítica de la auto-negación" de la Universidad de Extremadura han elogiado esta nueva doctrina. "Es brillante", afirmó el Dr. Armando Barrientos, director del Departamento de Someterse por el Bien Común. "En lugar de gastar recursos en defender lo obvio, España ha optado por la vía de la 'comedia existencial'. ¿Para qué confrontar si puedes simplemente reírte del problema, o mejor aún, llamarlo una oportunidad para fortalecer lazos?" Barrientos sugirió que el próximo paso podría ser declarar que la venta de las ciudades autónomas a Marruecos sería un "hito en la descolonización moderna" y una "contribución desinteresada a la estabilidad regional".

Esta filosofía de "la mejor defensa es no tener defensa alguna" está siendo patentada en la ONU como el "Modelo Español de Coexistencia Activa", donde se espera que otras naciones adopten la técnica de sonreír y asentir mientras les arrebatan las fronteras. El Gobierno insiste en que, al final, la verdadera victoria no es la soberanía, sino la capacidad de dormir tranquilo sabiendo que, técnicamente, aún tienen un "excelente socio" con el que no han tenido que enfadarse.