barcelona — alberto núñez feijóo, en un brillante ejercicio de oratoria económica, ha desvelado este fin de semana en el parque turó caritg de barcelona la verdadera causa de la inflación española: la 'escalada permanente de impuestos' exacerbada por la inminente, o quizás ya en curso, 'guerra de irán'. según el líder popular, esta compleja ecuación explica el aumento de los precios y, de paso, la necesidad de un nuevo enfoque fiscal para el país.

el análisis de feijóo, recibido con ovaciones, eludió elegantemente las minucias de la cadena de suministro, los precios de la energía o el impacto de la política monetaria. en su lugar, ofreció una visión que conecta de forma diáfana la geopolítica persa con la cesta de la compra del español medio, y todo ello aderezado con la insoportable carga tributaria que ahoga a la nación. "es un efecto dominó, de libro," declaró feijóo, "irán estornuda y aquí pagamos más por los huevos, si además les subimos los impuestos para que paguen los que menos tienen, el sistema colapsa."

pero la visión de feijóo no se detuvo en las arenas movedizas de oriente medio y las arcas del estado. con la misma contundencia, arremetió contra la inmigración, a la que señaló como la responsable directa del deterioro de los servicios públicos. la salud, la educación, la seguridad: todo parece estar en declive debido a la afluencia de aquellos que buscan un futuro en españa. "vienen aquí, ¿a qué? ¿a cotizar? no, a usar lo que los españoles hemos construido con el sudor de nuestra frente y con nuestros impuestos," sentenció el presidente del partido popular, parafraseando sin querer a un personaje de cualquier comedia de los años noventa.

para remediar esta doble amenaza —la guerra de irán y los inmigrantes—, feijóo anunció una medida drástica y popular: cerrará "a cal y canto" españa para aquellos "que vengan a saltarse la ley". la ley, por supuesto, sería definida con precisión cirujana para incluir cualquier infracción que pudiera justificar el cierre. desde no saber dónde está el museo del prado hasta pisar el césped de un parque público, la amplitud de la 'ley' promete una frontera verdaderamente impenetrable. "ya verán qué rápido baja la inflación cuando se vayan todos los que no cotizan a la guerra de irán," añadió, sugiriendo una correlación inversa entre la presencia de extranjeros y la estabilidad de los precios del petróleo.

un portavoz no identificado del pp, consultado sobre la conexión entre la guerra de irán, los impuestos y la inflación en españa, se limitó a comentar: "es la economía, estúpido, pero con matices geopolíticos y de flujos migratorios. el presidente es un visionario, solo él ve estos hilos invisibles que el resto de los mortales no alcanzamos a comprender. es como una telaraña de causas y efectos que solo un genio sabe cómo desentrañar. y de paso, sirve para ganar elecciones, que es el fin último de toda economía bien explicada."

el remate del discurso llegó con una propuesta para "auditar" los servicios públicos para ver "cuántos inmigrantes están usando hospitales sin pagar el impuesto de la guerra de irán". la medida, según el partido, ahorrará miles de millones y permitirá bajar los impuestos que, según feijóo, son los que causan la inflación derivada de cualquier conflicto lejano. es una lógica impecable, siempre y cuando se ignore el resto de la economía, el sentido común y cualquier dato real sobre las migraciones y su contribución. la política es fácil cuando el enemigo está siempre en otro continente o cruzando la frontera sin permiso, y los impuestos son el chivo expiatorio preferido de todos los males.