Madrid — El equipo legal del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero ha elevado un nuevo estándar de eficiencia procesal al oponerse a una nueva tasación judicial de sus joyas, argumentando que tal medida carece de "necesidad" y "utilidad". Fuentes cercanas a la defensa explican que, si bien el sistema judicial busca la verdad, en ocasiones, esta verdad puede ser… inconveniente para el defendido, y ahí es donde la "utilidad" se pone en tela de juicio. La propuesta: un perito de parte que, entienden, sabrá apreciar el valor "sentimental" y "histórico" de las piezas con mayor sensibilidad que un tasador imparcial.

"¿Qué 'utilidad' tiene para mi cliente que un experto ajeno a sus intereses ponga un valor que, digamos, no refleje adecuadamente la coyuntura económica actual o el esfuerzo personal detrás de cada adquisición?", declaró un portavoz de la defensa, que pidió anonimato para poder hablar "con la franqueza que la situación amerita". El comunicado de la defensa, presentado ante la Audiencia Nacional, detalla que cualquier tasación que no redunde en un beneficio directo o, al menos, en la minimización de un perjuicio para el expresidente, automáticamente pierde su razón de ser. "No podemos permitir que el juez ignore el principio básico de que una verdad solo es verdad si le conviene a mi cliente", añadió el letrado, con una convicción que solo la experiencia en tribunales puede forjar.

Esta novedosa doctrina jurídica, que podría revolucionar el sistema legal español, sugiere que la pertinencia de cualquier prueba debe medirse no por su capacidad de esclarecer hechos, sino por su impacto favorable en la posición del acusado. "Es de sentido común", explicó un analista jurídico ficticio del Instituto de Estudios de la Conveniencia Procesal (IEPCo), "si una prueba va a perjudicarme, ¿por qué debería considerarse útil? La justicia, después de todo, también debe ser… cómoda para el justiciable. Especialmente si el justiciable ha ocupado altos cargos". El IEPCo, conocido por sus estudios sobre cómo optimizar los resultados legales para clientes de alto perfil, ya prepara un seminario sobre esta "jurisprudencia del confort".

La defensa ya ha preseleccionado una lista de "peritos de confianza", todos ellos con una probada trayectoria en "valoraciones flexibles" y "optimización de percepciones". Entre los candidatos se barajan nombres como un joyero jubilado que solo usa "precios de amigo", un exsubastero especializado en "tasar a la baja para compradores específicos", y un conocido tasador de bienes inmuebles que, según su currículum, tiene un historial impecable de "encontrar la rebaja perfecta para cualquier propiedad en el momento justo". La clave, según la defensa, es la "sintonía emocional" entre el perito y el objeto a tasar, y por extensión, con el propietario. "No es lo mismo valorar un collar que lleva la carga simbólica de años de servicio al país, que simplemente mirar el quilate y el gramo", arguyó el portavoz.

Así, mientras la Audiencia Nacional evalúa la propuesta, la defensa de Zapatero se consolida como pionera en la búsqueda de una justicia más "personalizada", donde la verdad no sea una imposición, sino una negociación. Al fin y al cabo, ¿para qué tener joyas si no puedes controlar su narrativa? La sociedad espera con interés si este precedente se extenderá a otros ámbitos, quizás permitiendo a los acusados proponer a sus propios jueces para garantizar la "utilidad" del veredicto.