El Secretario de Defensa, en un movimiento audaz para abordar el 'gigantismo estructural' del ministerio, ha desvelado su plan maestro para reducir el tamaño del coloso burocrático. La estrategia, sin embargo, implica una expansión masiva de personal y la creación de al menos media docena de nuevas oficinas.

El plan, elegantemente titulado 'Crecimiento Inverso para la Reducción Estratégica', se basa en la premisa de que para eliminar la grasa, primero hay que entenderla a fondo. Y para entenderla a fondo, se necesita más personal. Fuentes internas revelan que la iniciativa incluye la incorporación de 30.000 nuevos analistas de procesos, 15.000 coordinadores de sinergias y una flamante 'Unidad de Desinflado Acelerado' compuesta por 10.000 expertos en 'subcontratación estratégica de lo subcontratado'.

"No podemos cortar el exceso sin una hoja de ruta clara y detallada", declaró el secretario a un grupo de periodistas visiblemente confundidos. "Y esa hoja de ruta no se dibuja sola. Necesita equipos de cartógrafos burocráticos, estrategas de demolición administrativa y, por supuesto, personal de apoyo para los cartógrafos y estrategas. Es una inversión en la futura delgadez del ministerio".

Entre las nuevas oficinas destacadas se encuentran la 'Oficina para la Identificación y Desactivación de Redundancias Existentes' (OIDRE), la 'Agencia de Coordinación Interdepartamental de Esfuerzos Duplicados' (ACIED) y el 'Centro de Excelencia para la Proliferación Controlada de Procesos de Desburocratización' (CEPPCD). Cada una de estas entidades, según el portavoz del ministerio, será crucial para "desmantelar la ineficiencia desde dentro, construyendo nuevas estructuras que permitan desmantelar las antiguas".

Un estudio reciente, realizado por el recién formado 'Instituto de Investigación en Eficiencia Inflacionaria', reveló que, históricamente, cada peso ahorrado en recortes directos, se compensa con 1.5 pesos invertidos en consultoría y nuevas contrataciones para facilitar esos mismos recortes. La Dra. Sofía Valdés, del 'Observatorio de Absurdos Gubernamentales' (OAG), aplaude la audacia del plan. "Es un modelo de pensamiento lateral", explicó Valdés. "Cuando tu meta es tener un edificio más pequeño, el método más lógico es comprar todos los edificios de la manzana, luego demoler algunos y decir que estás en proceso de hacer el tuyo más pequeño. Es innegable el progreso, solo que aún no se ve".

El proceso de 'adelgazamiento' se estima que tomará entre cinco y diez años, durante los cuales el número total de empleados del ministerio se proyecta que aumente en un 70%, mientras que su presupuesto operativo crecerá un 50% anual. Todo esto, se nos asegura, es en aras de una "futura contracción sin precedentes y de una eficiencia operativa nunca antes vista en la historia de la gobernanza mundial".

Cuando se le preguntó si esto no es simplemente expandir el tamaño del ministerio, un portavoz respondió con una metáfora cuidadosamente ensayada: "Se está sentando las bases para una contracción sin precedentes que ocurrirá una vez que se haya alcanzado la masa crítica de expertos en contracción. Es como lanzar un cohete: primero necesitas mucho combustible y un coesto más grande para salir de la órbita, ¿verdad? Luego, te quedas con el cohete principal, más pequeño y eficiente". En otras palabras, para adelgazar, el ministerio ha decidido comerse primero el buffet completo y luego, quizás, considerar una dieta.