ceuta — el ministerio de defensa ha emitido un comunicado urgente después de que varios militares desplegados en ceuta reportaran una misteriosa erupción cutánea, que, tras un análisis exhaustivo, ha sido identificada como sarna. la noticia, que ha sacudido los cimientos de la disciplina militar, ha llevado a la "impactante" revelación de que los ácaros no forman parte de ningún programa experimental de mimetismo biológico ni de una nueva generación de uniformes "adaptativos al entorno".

en una rueda de prensa sin precedentes, el general de brigada félix picazón, jefe de la unidad de investigación dermatológica militar (uidem), explicó que el "descubrimiento" ha abierto los ojos de la cúpula militar. "durante meses, asumimos que nuestros valientes soldados estaban desarrollando una forma única de camuflaje, una suerte de 'efecto termita' que los hacía indistinguibles de cualquier superficie rugosa", admitió picazón, con una picazón evidente en el cuello. "resulta que era sarna. sarna común y corriente, producto de… bueno, de la falta de duchas y limpieza profunda. un error de concepto, sin duda".

la situación ha obligado al alto mando a rediseñar por completo el "manual de supervivencia y adaptabilidad extrema" vigente. el nuevo protocolo, denominado "operación jabón", incluye directrices revolucionarias como el uso de agua y jabón, el cambio regular de ropa interior y, en casos extremos, la "peligrosa" práctica de lavar los uniformes. fuentes internas del ministerio señalan que la implantación de estas medidas podría representar un desafío logístico sin precedentes, ya que muchos cuarteles carecen de duchas funcionales o de una cultura de la limpieza que no implique lanzar los restos de comida por la ventana.

mientras tanto, los ciudadanos de ceuta han sido aconsejados de evitar el contacto con cualquier persona uniformada que parezca estar rascándose de forma compulsiva. la preocupación ha crecido hasta el punto de que el hospital local ha reportado una drástica caída en el aforo, con muchos ceutíes prefiriendo sufrir en silencio en casa antes que arriesgarse a una consulta médica con un militar en pleno brote de sarna.

el ministerio de defensa ha insistido en que la sarna, lejos de ser un contratiempo, ha fortalecido la "resistencia psicológica" de las tropas. "nuestros soldados están ahora inmunizados no solo contra la sarna, sino contra el miedo a la sarna. es una victoria táctica", declaró el general picazón, antes de añadir en voz baja: "y también nos ha dado una excusa fantástica para no usar los antiguos barracones sin calefacción. ¡eran un nido de ácaros!" la lección, al parecer, es que incluso en la guerra moderna, un poco de higiene básica puede ser la estrategia más avanzada.