El ayuntamiento de Orihuela ha reiterado su firme defensa de la decisión de publicar los datos personales de más de 600 beneficiarios de ayudas sociales. Lo que la oposición calificó de "negligencia grave" y "violación flagrante de la privacidad", la corporación municipal del PP y Vox lo ha enmarcado como una "innovadora estrategia de cohesión social" diseñada para fortalecer el tejido comunitario y la transparencia. La lista, que incluye nombres, apellidos y números de documento de identidad de cientos de vecinos vulnerables, apareció brevemente en el portal de transparencia municipal antes de ser retirada, no sin antes generar una ola de indignación y solicitudes de dimisión. Sin embargo, fuentes municipales aseguran que la difusión fue un paso deliberado, aunque quizás "adelantado", en un plan mayor.

"No es un error, es un acto de valentía cívica", declaró Damián Gómez, concejal de Bienestar Social y Transparencia, durante una rueda de prensa improvisada frente a una pancarta que rezaba: "Conocernos es Cuidarnos". Según Gómez, la exposición de los datos busca "desestigmatizar la necesidad" al normalizarla y permitir que los vecinos identifiquen directamente a quienes están recibiendo apoyo. "Hemos pasado años predicando sobre la importancia de la ayuda mutua, pero ¿cómo podemos ayudar si no sabemos a quién?", argumentó el concejal. "Esta medida elimina las barreras burocráticas y el secretismo, invitando a una solidaridad espontánea y dirigida. Si usted ve a su vecino en la lista, quizás decida ofrecerle un plato de comida o una mano con la compra, sin intermediarios. Es el modelo de 'vecino a vecino', pero con una base de datos optimizada."

La iniciativa, bautizada internamente como "Proyecto Conoce a Tu Prójimo", también pretende fomentar una "auditoría social participativa". Según el consistorio, la visibilidad de los beneficiarios permitirá a la comunidad "validar" la necesidad de las ayudas, asegurando que los recursos lleguen a quienes realmente los necesitan. "En un mundo donde la desconfianza acecha en cada esquina, la transparencia radical es nuestra única vacuna", añadió el concejal. "Cada ciudadano se convierte en un agente activo en la gestión de nuestros recursos. Si alguien en la lista no cumple los requisitos, ¿quién mejor que su propio barrio para señalarlo? Es la democracia en su forma más pura y descentralizada."

Mientras la oposición de Ciudadanos y otros grupos han exigido responsabilidades y han amenazado con acciones legales, el gobierno local insiste en que estas críticas provienen de una "mentalidad obsoleta" que prefiere la opacidad. "Entendemos que el cambio es incómodo, pero la verdadera compasión no se esconde en formularios. Se muestra a plena luz", replicó una nota de prensa del ayuntamiento. De hecho, se rumorea que el consistorio ya estudia integrar un sistema de "feedback vecinal" en línea para que los ciudadanos puedan enviar "observaciones constructivas" sobre la situación de los beneficiarios y su "nivel de integración social", abriendo la puerta a una plataforma digital de escrutinio comunitario sin precedentes.

El ayuntamiento planea extender esta política de "transparencia relacional" a otros servicios municipales, incluyendo las listas de espera para servicios sanitarios y las adjudicaciones de viviendas públicas. La meta, según un comunicado oficial, es "construir un Orihuela donde nadie sea anónimo en su vulnerabilidad, sino un rostro conocido y querido por su comunidad, para bien o para mal".