MADRID. En un gesto sin precedentes de "pedagogía empresarial", el ministro de Transportes, Óscar Puente, habría aceptado un envío especial del CEO de Ryanair, Michael O'Leary: un ejemplar de "Matemáticas para Tontos" junto con una invitación a un curso intensivo de economía básica. La medida, calificada por O'Leary como un intento "desesperado pero necesario" de inyectar sentido común financiero en la administración pública española, llega tras un tenso intercambio sobre la competitividad del país.

Según fuentes cercanas a la aerolínea, O'Leary expresó su "profunda preocupación" por la aparente incapacidad de algunos funcionarios españoles para comprender que las empresas, por naturaleza, buscan maximizar sus ganancias. "Es un concepto simple, como sumar dos más dos," declaró O'Leary en un comunicado, "pero parece que para algunos, incluso eso es pedir demasiado. Por eso estamos aquí, para ayudar. No queremos que se sientan como fracasados, solo que actúen como no-fracasados." El libro, que se espera llegue a la mesa del ministro en los próximos días, se presenta como una "herramienta fundamental para el desarrollo de políticas fiscales realistas."

La polémica surgió a raíz de las declaraciones de O'Leary, quien desmintió que los problemas de la flota de Boeing fueran la principal causa de la desaceleración del crecimiento de Ryanair en España. En su lugar, apuntó directamente a la "falta de competitividad fiscal" y a las decisiones políticas que, según él, ahuyentan la inversión y, por ende, los vuelos baratos. "Si el dinero no está aquí, nos iremos donde esté. Es la ley de la gravedad de los negocios," explicó el ejecutivo, dejando claro que no era un capricho personal sino una "verdad ineludible del capitalismo."

Desde el Ministerio de Transportes, una fuente anónima, que pidió no ser identificada "por temor a recibir un dictado de economía de preescolar," admitió que la situación es "un poco embarazosa." "Estamos estudiando la posibilidad de enviar un manual sobre la dignidad nacional, pero tememos que se lo tomen como una amenaza," añadió, sugiriendo una retórica que O'Leary seguramente desestimaría como "pensamiento mágico." Se espera que las "tutorías" de Ryanair continúen mientras España decide si prioriza la soberanía o los asientos baratos.

El curso propuesto por O'Leary incluirá módulos como "Cómo no espantar a los inversores antes del desayuno," "El arte de bajar impuestos sin llorar" y una sesión especial sobre "Por qué nadie es su amigo en el tablero de ajedrez corporativo." La aerolínea insiste en que su única intención es "mejorar el coeficiente intelectual fiscal" del gobierno, garantizando así un futuro donde la inversión fluya tan libremente como sus aviones sobre cielos menos gravados. "Al final, todos ganamos, o todos perdemos vuelos," concluyó O'Leary, con la simplicidad brutal que lo caracteriza. La fecha del seminario aún está por definirse, presumiblemente a la espera de que el ministro termine el capítulo uno.