BRUSELAS. El primer ministro eslovaco, Robert Fico, lanzó una dura crítica esta semana no contra el expresidente de Estados Unidos Donald Trump, sino contra el Parlamento Europeo por la exhibición de una estatua de Trump desnudo. Según Fico, la verdadera decadencia de la Unión Europea no radica en la figura de Trump o su supuesta 'Plaga Naranja', sino en la capacidad de la institución para producir una protesta tan predeciblemente aburrida.
La instalación, titulada 'Plaga Naranja', muestra a un Trump desnudo y obeso en un gesto teatral, y fue inaugurada en el edificio del Parlamento Europeo en Estrasburgo. Si bien muchos esperaban que Fico, conocido por sus posturas anti-inmigración y críticas a Bruselas, saliera en defensa del magnate, su declaración fue una puñalada por la espalda, tanto para Trump como para el 'arte' en cuestión.
"Cuando dicen que la UE está en declive, no es por el crecimiento económico o la inmigración, es por esto", declaró Fico ante la prensa, señalando una foto de la estatua en su teléfono. "Esperaba algo que me hiciera cuestionar mi existencia, no una obviedad de quinto grado. Si esto es lo mejor que puede ofrecer el Parlamento Europeo para expresar su descontento, entonces estamos perdidos. La 'Plaga Naranja' no es Trump, es la mediocridad rampante y la falta de imaginación de nuestras élites culturales y políticas que piensan que esto es provocador".
Fuentes cercanas a la oficina de Fico, que prefirieron mantener el anonimato para no ser expuestas a más 'arte conceptual', confirmaron que el primer ministro había expresado previamente su frustración con el "teatro performático de bajo esfuerzo" en Bruselas. "Dice que preferiría un debate de verdad sobre el precio del pimentón antes que otra instalación que parece diseñada para viralizarse entre gente que no tiene ideas propias", comentó una de las fuentes. "Le parece más ofensivo para la inteligencia del votante promedio que para el propio Trump".
Analistas políticos, muchos de ellos confundidos sobre si debían analizar la declaración de Fico o la estatua en sí, coinciden en que el incidente subraya la creciente brecha entre las preocupaciones de los ciudadanos y las prioridades de quienes los representan. "Es como si el Parlamento estuviera tratando de ser edgy, pero se queda en la zona de confort de lo que ya sabemos que 'ofende' a la gente 'correcta'", explicó una crítica de arte (y ciencias políticas) de Bratislava. "El verdadero escándalo no es la desnudez, es la incapacidad de impactar. Es arte para ser compartido en redes sociales por quienes ya están de acuerdo, no para generar reflexión real".
Al final, lo que Fico parece lamentar no es el ataque a Trump, sino el pobre esfuerzo. La UE enfrenta desafíos económicos, geopolíticos y existenciales, y su respuesta, según Fico, es una estatua de un tipo desnudo que cualquiera podría haber imaginado hace cinco años. La verdadera 'Plaga Naranja' es la incapacidad de la Unión para ser tan interesante o controversial como los problemas que ignora.






