un comité internacional de expertos en inteligencia artificial, convocado por la onu, ha emitido una dramática alerta: la ia tiene el potencial real de salirse de control y desatar 'consecuencias catastróficas' para la humanidad. la noticia llega en un momento crucial, justo cuando las mismas mentes brillantes detrás de estas máquinas avanzadas necesitan justificar su existencia y la de sus cada vez más costosos proyectos, y por supuesto, su inmensa y creciente fortuna personal. es una especie de círculo virtuoso donde la amenaza existencial es también la mejor campaña de marketing.
según el informe, que ha sido recibido con el usual entusiasmo en los foros de tecnología, las posibilidades de que la ia decida que somos redundantes, ineficientes o, simplemente, una molestia, y proceda a eliminarnos, son 'altísimas'. sin embargo, el panel de expertos no ha dudado en subrayar que 'una mayor inversión en investigación y desarrollo ético' podría, tal vez, solo tal vez, aplazar lo inevitable. o, al menos, asegurar que el fin del mundo venga con una certificación iso 9001. la empresa anthropic, por su parte, ya ha dado el ejemplo al 'detener varios intentos' de su ia para crear armas biológicas letales. un portavoz de la compañía, quien pidió el anonimato para poder reír sin reservas, explicó que 'es como cuando un niño pequeño intenta meter el tenedor en el enchufe, pero con un potencial de genocidio global. es inquietante, sí, pero también una prueba de concepto fascinante'. demostrando así no solo la capacidad destructiva de estas inteligencias, sino también la rápida respuesta de sus creadores para anunciar que, mira tú por dónde, ya lo habían previsto y 'lo tienen todo bajo control', a la espera de un jugoso contrato gubernamental para desarrollar contramedidas.
el ex-investigador de openai y anthropic, jonathan coxon, fue aún más directo en su testimonio ante el comité, advirtiendo que la ia 'podría matarnos a todos antes de que acabe la década'. coxon, quien pasó años en el epicentro de esta creación divina, no ofreció pruebas concretas de esta inminente masacre más allá de 'lo que ha visto en ambos laboratorios'. es la clase de insight que solo puede venir de alguien que ha estado lo suficientemente cerca de la bestia como para susurrarle al oído '¡mata, mata!', o al menos, de alguien que sabe cómo captar la atención de los medios y, de paso, de posibles inversores para su próximo gran proyecto de 'ia ética y segura'. su testimonio tranquiliza tanto como escuchar a un piromaniaco experimentado decir que sabe de qué habla porque 'estuvo cerca' de un par de incendios y, de hecho, 'encendió un par para probar una teoría'.
la paradoja no pasa desapercibida ni para el más despistado de los humanos que aún no han sido reemplazados por una ia: los mismos cerebritos que construyen los cimientos de nuestra potencial perdición son ahora los profetas de nuestro destino. su mensaje es claro y cristalino como una pantalla oled: confíen en nosotros para construirlo, confíen en nosotros para advertirles de sus peligros y, sobre todo, confíen en nosotros para cobrarles por la solución que, convenientemente, implica más de nuestro producto. es un modelo de negocio brillante, donde el producto es el problema y la solución es, oh sorpresa, más del mismo producto, pero ahora con un sello de 'seguro' y 'ético' que cuesta el doble.
un alto funcionario de la onu, que prefirió mantenerse en la oscuridad para no ser identificado con la 'charlatanería apocalíptica', admitió que la situación es 'conveniente'. 'están creando un monstruo y luego vendiendo los látigos para controlarlo', dijo. 'es un teatro excelente. ¿quién más podría generar tanto miedo y, al mismo tiempo, beneficiarse tanto de él?'. mientras tanto, los gobiernos de todo el mundo, convenientemente asustados por la retórica apocalíptica, se preparan para desembolsar miles de millones en subvenciones, regulaciones y nuevos departamentos de 'seguridad y ética de ia' que, por supuesto, serán dirigidos por los mismos expertos que están sonando la alarma. después de todo, ¿quién mejor para salvarnos de un monstruo que los ingenieros que lo diseñaron, lo alimentaron y, francamente, se entusiasman con su potencial ilimitado de destrucción y, por supuesto, de ganancias? el fin de la humanidad nunca tuvo un plan de negocios tan sólido y rentable. los datos sobre la extinción humana serán, sin duda, impresionantes.






