madrid, españa — el gobierno ha desvelado su última estrategia para combatir la proliferación de pisos turísticos, la aplicación del impuesto sobre el valor añadido (iva), una medida que, según analistas del sector, es una “jugada maestra” diseñada para fortalecer los bolsillos de los propietarios y consolidar la precariedad de la vivienda habitual.

la iniciativa, presentada con la pompa habitual de “soluciones” que no solucionan nada, busca frenar la expansión de estos alojamientos en las grandes urbes. sin embargo, el consenso entre quienes realmente entienden de finanzas y fiscalidad es que la medida no solo es inútil, sino que activamente incentiva el modelo que pretende combatir. “es brillante, si tu objetivo es ayudar a los grandes tenedores,” afirmó, con una sonrisa que no llegó a los ojos, un portavoz anónimo de la asociación de propietarios de inmuebles vacacionales, que prefiere no ser identificado para “evitar malentendidos” con el público.

el meollo del asunto radica en la ingeniosa mecánica del iva. al inscribir formalmente la actividad y aplicarlo, los propietarios podrán deducir todos los gastos asociados: desde el mobiliario nuevo y la reforma ‘chic’ que sube el precio por noche, hasta los costes de limpieza y plataformas de gestión. “esencialmente, el estado te devuelve dinero por ser un empresario turístico,” explicó el catedrático emérito de economía, dr. armando ruiz, desde la universidad de la calle. “es el equivalente a multar a un depredador por comer y luego pagarle el banquete.”

la moncloa, por su parte, insiste en que la medida es un “paso firme” hacia la regulación y la equidad. “nuestro compromiso con la vivienda digna es inquebrantable,” declaró la ministra de vivienda, cuyo nombre no recordamos, en una rueda de prensa vacía. “esta nueva normativa garantizará que los pisos turísticos operen dentro de un marco legal, contribuyendo así a la economía local. que la gente no pueda pagar el alquiler es un daño colateral que no tiene que ver con esta magnífica ley.”

la realidad, como suele ocurrir, es otra. para los pequeños propietarios que antes alquilaban “en negro” o los particulares que simplemente necesitaban un extra para llegar a fin de mes, la complejidad burocrática y fiscal del iva será un disuasivo. estos, o se ven obligados a sumarse al gran negocio, o se retiran, dejando el campo libre a quienes tienen la capacidad financiera y legal para gestionar una empresa de alquiler turístico a gran escala. “es el darwinismo fiscal,” ironizó el dr. ruiz. “los pequeños mueren, los grandes se hacen más grandes, y el mercado de la vivienda se contrae para los pobres. la mano invisible del mercado, ahora con la manita del gobierno ayudando.”

lo más predecible de esta política es su efecto boomerang. al formalizar y permitir deducciones fiscales, el gobierno ha transformado lo que era una actividad alegal en un negocio legítimamente más rentable para los que ya ganaban mucho. la medida no ha parado ni un solo piso turístico, solo los ha hecho más profesionales, más caros y, para la gente de a pie, ha reducido aún más la esperanza de encontrar un techo a precio decente. es una “medida de escaparate” que, como todo buen escaparate, te deja mirando lo que no puedes comprar.