LOS ÁNGELES, CALIF. — El visionario musical y tecnológico will.i.am ha desvelado su última creación: una mascarilla de alta tecnología valorada en 300 dólares, diseñada para "revolucionar" la forma en que el público se protege y se comunica. El dispositivo, bautizado como Xupermask, incluye auriculares con cancelación de ruido, micrófonos integrados y un sistema de ventilación dual con tres velocidades, para asegurar que la experiencia de llevar una mascarilla sea tan compleja y costosa como sea posible.

Según el cofundador de Black Eyed Peas, la mascarilla fue concebida para satisfacer las necesidades de una población mundial que, aparentemente, estaba clamando por un trozo de tela más caro y con más luces. "La gente quiere verse y sentirse segura", declaró will.i.am en el lanzamiento, "pero también quieren un estilo de vida. Quieren poder usar sus auriculares, hablar por teléfono y no ahogarse en su propio aliento. Mi mascarilla resuelve todos esos problemas que, claramente, nadie había resuelto antes con un simple cubrebocas de cinco dólares."

Expertos en moda y salud pública han reaccionado con una mezcla de confusión y asombro. "Es un testamento a la ilimitada capacidad humana de complicar lo simple", comentó la Dra. Elena Ríos, socióloga del consumo de la Universidad de Buenos Aires. "En una época donde la accesibilidad y la eficacia de las mascarillas son cruciales, un dispositivo que cuesta lo mismo que una cesta de alimentos para una semana parece una declaración audaz sobre... bueno, la estratificación social."

El Xupermask, que ya se puede preordenar, también promete una estética futurista, porque ¿quién quiere parecer un "simple humano" cuando puede parecer un personaje de videojuego de bajo presupuesto? Los ventiladores integrados, según la compañía, no solo te mantienen fresco, sino que también aseguran que tu voz se escuche claramente a través del micrófono, incluso cuando tus pulmones luchan por bombear aire a través de una barrera de neopreno y tecnología inalámbrica. Un portavoz de la empresa insistió en que "es el siguiente paso lógico en la evolución de la respiración social, donde cada exhalación debe pasar por un procesador de audio antes de impactar el espacio público."

Los críticos, en su mayoría gente que usa mascarillas para protegerse de virus y no para grabar podcasts mientras hace la compra, han señalado que la mayoría de los problemas de respiración y comunicación enmascarados podrían resolverse ajustando el volumen de un teléfono o, en un giro radical, usando los auriculares *fuera* de la mascarilla. Sin embargo, will.i.am se mantiene firme. "Esta no es solo una mascarilla", afirmó con solemnidad. "Es una experiencia. Una declaración. Es la evolución de ti. Es el futuro de la identidad de tu cara." Porque si algo necesitaba tu cara, era más cables y un precio inflado.