BRUSELAS – En un movimiento largamente esperado para combatir la creciente epidemia de vehículos eléctricos que ocupan cargadores sin cargar, la Unión Europea ha implementado una nueva “tasa por idiotez” destinada a reintroducir el concepto básico de funcionalidad a los propietarios de coches enchufables. La nueva directriz, que entrará en vigor el próximo mes, impondrá multas por minuto a los conductores que permanezcan conectados a una estación de carga después de un período de gracia de seis horas, o que simplemente ocupen el espacio sin activar la carga.

"Es asombroso que tengamos que explicar esto," declaró una fuente anónima de la Comisión Europea, que prefirió permanecer en el anonimato para evitar ser "bombardeada con tuits de Tesla". "Un punto de carga es para cargar. No es un estacionamiento reservado. No es un lugar para dejar tu coche mientras compras pan orgánico o asistes a tu clase de yoga. Y, créanme, tampoco es un trofeo para mostrar a tus vecinos que eres más ecológico que ellos". La tasa comenzará en 0,06 euros por minuto y escalará rápidamente, diseñada para hacer que incluso el propietario de un Porsche Taycan sienta el pellizco.

La medida surge de una frustración generalizada entre los conductores de vehículos eléctricos que sí necesitan cargar sus coches y se encuentran con plazas ocupadas por vehículos completamente cargados o, peor aún, por coches que ni siquiera están extrayendo energía. "Es una falta de respeto al medio ambiente", comentó un conductor de un Renault Zoe frustrado, "dejar tu coche ocupando una plaza que otro necesita para evitar el modo tortuga. Es como ir a un buffet y solo oler la comida".

Expertos en comportamiento humano, o al menos el tipo de comportamiento humano que implica conducir un coche caro, han elogiado la medida. "Hemos observado un patrón claro", explicó el Dr. Klaus Hoffmann, del Instituto Europeo para el Estudio de la Hipocresía Eco-Social, "donde la mera posesión de un vehículo eléctrico confiere a algunos individuos una sensación de superioridad moral que, irónicamente, los exime de las normas básicas de civismo. Piensan: 'ya estoy salvando el planeta, ¿tengo que pensar también en los demás?' Sí, la respuesta es sí".

La Comisión ha descartado las sugerencias de instalar carteles explicativos que detallen el funcionamiento de una estación de carga. "Si puedes pagar un coche eléctrico, asumimos que puedes leer y entender el concepto de 'energía que entra en tu batería'," dijo la fuente. La esperanza es que la "tasa por idiotez" no solo libere puntos de carga, sino que también actúe como un recordatorio contundente de que, al final del día, la sostenibilidad requiere un poco más que simplemente comprar el coche correcto.

Los fondos recaudados se destinarán, según se informa, a un nuevo programa de educación vial para adultos centrado en "cómo no ser un idiota en público", dirigido específicamente a aquellos que creen que un enchufe es un accesorio decorativo.