madrid. Un informe interno de Sumar, filtrado por fuentes a las que ya no les importa absolutamente nada, ha revelado una verdad incómoda: el puesto de líder de la formación política es menos atractivo que un currículum sin experiencia laboral en un mercado saturado. El estudio, encargado tras el éxodo de figuras como Bustinduy, Urtasun, Colau y Garzón, concluye que el riesgo de suicidio político supera con creces cualquier incentivo salarial o de poder.
El documento, titulado provisionalmente "¿quién en su sano juicio?", detalla cómo los intentos de contactar a posibles sucesores de Yolanda Díaz han resultado en una serie de respuestas que van desde "no, gracias, estoy bien" hasta bloqueos telefónicos directos. Los investigadores de Sumar, que en un principio asumieron que la falta de interés era un problema de comunicación, pronto se dieron cuenta de que la gente prefiere la tranquilidad de no tener que explicar cada semana por qué su partido existe.
"Hemos probado de todo," confiesa, bajo anonimato, un miembro del equipo de reclutamiento político. "Ofrecimos bonos de permanencia, cláusulas de escape rápido, incluso la promesa de una silla en la primera fila de un concierto de Vetusta Morla. Nada. La gente, simplemente, no quiere ser el siguiente en el cadalso." La desesperación ha llegado a tal punto que la formación ha empezado a sondear a influencers de TikTok con menos de diez mil seguidores, "simplemente por ver si alguien tiene suficiente ingenuidad para decir que sí", añadió la fuente.
La situación se ha vuelto aún más humillante con la "opa hostil" de Podemos, que lejos de ser una amenaza, se percibe internamente en Sumar como un intento de rescate. "Es como cuando tu ex, que te dejó por tu primo, ahora viene a ofrecerte un colchón en su salón porque te han echado de tu piso. Te da rabia, pero también, un poco, te alivia," comentó un analista político que prefirió no ser nombrado para no asociarse con ninguna de las dos formaciones.
Expertos en capital humano, que normalmente se dedican a encontrar CEOs para multinacionales, han calificado el caso Sumar como "un agujero negro de ambición". La "marca" del partido, según un informe de reputación, genera una "fatiga existencial" en sus posibles líderes. "Es un cargo que promete más desgaste que gloria, más escrutinio que resultados, y más explicaciones que decisiones," sentenció la consultora política Dra. Elena Garrido, que recientemente rechazó una oferta para asesorar a Sumar alegando "problemas de agenda crónica y un fuerte deseo de conservar mi salud mental."
Con octubre como nuevo plazo para anunciar al sustituto, Sumar se enfrenta a la posibilidad real de tener que elegir a su líder por sorteo entre el personal de limpieza de su sede. La única condición, según las últimas informaciones, es que "no tenga ambiciones políticas previas, ni deudas de juego, ni un historial de declaraciones sensatas que puedan arruinar el ambiente."



