madrid — la iniciativa ‘personas mayores informadas’ de wikimedia.org, lanzada con la noble intención de acercar la tecnología a la tercera edad, ha tropezado con una verdad universalmente reconocida pero rara vez admitida: el internet es una pesadilla insufrible para todos. el programa, que prometía capacitar a los ancianos en el uso de smartphones, redes sociales y plataformas de información, ha terminado documentando la frustración colectiva, no la alfabetización individual, concluyen los voluntarios exhaustos.

‘pensábamos que íbamos a enseñarles a enviar fotos por whatsapp o a buscar recetas en google’, confesó carla rodríguez, voluntaria del programa de 23 años, con el semblante demacrado. ‘en su lugar, nos dimos cuenta de que estábamos intentando explicarles por qué tienen que aceptar cookies cada cinco minutos, por qué su banco ahora te exige una clave de ocho caracteres, dos mayúsculas, un símbolo, la fecha de nacimiento de tu primer hijo y un conjuro para acceder a tus ahorros. francamente, a la mitad del curso, los abuelos nos preguntaban por qué seguíamos haciendo esto’.

un 'estudio no solicitado' realizado por los propios participantes, titulado ‘¿por qué nadie está disfrutando esto?’, reveló que el 85% de los mayores encuestados consideraba que la tecnología moderna 'es como un impuesto emocional constante'. el 92% afirmó que la interacción digital les hacía sentir 'observados y, a menudo, estafados'. 'honestamente, mis nietos siempre están pegados a esas pantallas y tienen más ansiedad que yo', dijo dolores garcía, de 78 años, mientras guardaba su teléfono plegable. 'ellos son los que necesitan un curso para salir al sol, no yo para entender un tiktok. ¿quién es el desinformado aquí?'

los organizadores de wikimedia.org, inicialmente entusiasmados con la tasa de participación, ahora están reevaluando sus métricas de éxito. lo que comenzó como un esfuerzo por cerrar la ‘brecha digital’ se ha transformado en un catálogo exhaustivo de los fallos de diseño, la explotación de datos y la fatiga digital que aquejan a todas las generaciones. el programa planea lanzar una nueva fase, tentativamente llamada ‘cómo sobrevivir al internet sin perder la cordura’, que estará abierta a todos los públicos y no solo a los mayores. el curso principal será una sesión de meditación.

mientras tanto, muchos de los participantes originales han vuelto a sus vidas analógicas, afirmando que su 'liberación digital' ha mejorado su calidad de vida. la conclusión no oficial es que las personas mayores no necesitaban ser informadas sobre la tecnología, sino que la tecnología necesitaba ser informada de que, a veces, es mejor simplemente callarse.