Un ex alto cargo de Plus Ultra ha revelado ante el juez la naturaleza de los servicios prestados por el "Grupo Zapatero" en el marco del rescate público que la aerolínea recibió de la SEPI. Según su testimonio, el pago del 1% del total del rescate no estaba ligado a ningún informe, consultoría estratégica o gestión concreta, sino al simple y crucial "resultado": la aprobación del rescate. Una tarifa por la "magia", como lo describió sarcásticamente un abogado presente en la declaración.

"Era indiferente lo que dijeran en los informes", declaró el ejecutivo, "nosotros pagábamos por el hecho de que el rescate llegara. Y llegó". Esta honestidad brutal desvela una mecánica bien engrasada en las altas esferas, donde la "influencia" se cotiza como un activo intangible, pero con un precio muy tangible. La eficiencia de este modelo, donde la palabra clave no es "trabajo" sino "contacto", parece haber superado todas las expectativas de Plus Ultra, resultando en un rescate millonario.

Fuentes cercanas a la investigación, que prefieren mantener el anonimato para no desvelar la identidad de sus "consultores de éxito", sugieren que este modelo de "comisión por desenlace" es una práctica extendida. "Es una inversión en certeza", explicó un experto en lobby de alto nivel. "En el mundo de las subvenciones y rescates, no quieres pagar por la incertidumbre. Quieres que el dinero que pones sobre la mesa sirva para que las cosas pasen. Y para eso, a veces necesitas una 'consultoría' que no se mide en horas de trabajo, sino en el 'peso' del nombre detrás".

La cuestión de si parte de ese dinero terminó en paraísos fiscales, un detalle que Plus Ultra omitió en la documentación entregada a la SEPI, fue abordada con la misma franqueza. El exdirectivo admitió que se incluyeron los créditos puente que devolverían, pero no se detalló el destino final de ciertos flujos de dinero. "Son movimientos de capital para la optimización fiscal de los socios colaboradores", se justificó de forma genérica. "La discreción es parte del servicio cuando se trata de operaciones de alto valor estratégico. No hay nada ilegal, solo... eficiente."

Este "modelo de negocio" de éxito garantizado, donde el 1% del rescate se convierte en un peaje por la autopista del dinero público, pone de manifiesto una vez más cómo funcionan realmente las cosas. Los contribuyentes pagan el rescate, la empresa se salva, y una pequeña parte se desvía a las manos adecuadas para asegurar que la maquinaria siga funcionando. Es la versión de los adultos de "dame un caramelo si me porto bien", solo que el caramelo es un rescate millonario y el "buen comportamiento" es tener los contactos correctos. Al final, la única gestión que importa es la que asegura que la transferencia se realice. Y en eso, al parecer, el "Grupo Zapatero" es un experto.