Rabat, Marruecos – El gobierno marroquí ha anunciado un crecimiento proyectado del 10% en su Producto Interno Bruto para 2030, atribuible íntegramente a la 'implementación estratégica' de la tecnología blockchain. La confianza en este vocablo, que ha sido elogiado por su 'potencial transformador', sugiere que el reino ha encontrado el atajo definitivo hacia la prosperidad económica.
Mustafá Al-Amrani, secretario de Estado para la Innovación y el Futuro Digital, explicó que el proceso es 'sorprendentemente simple'. 'Hemos identificado la palabra clave. Ahora, solo tenemos que asegurarnos de que aparezca en suficientes documentos oficiales y discursos públicos. La pura resonancia de 'blockchain' en el ecosistema digital global generará una cascada de inversiones y eficiencias que se traducirán directamente en beneficios tangibles para el ciudadano promedio', declaró Al-Amrani, sin precisar qué tipo de inversiones o beneficios. Añadió que, al liberar a los ministerios de la tediosa tarea de diseñar políticas económicas complejas, podrán concentrarse en 'otras innovaciones semánticas'.
Expertos internacionales en finanzas y desarrollo han intentado, en vano, obtener detalles sobre cómo esta 'estrategia' se materializará en sectores específicos, o si implica algo más allá de la mera pronunciación del término. 'Es una jugada audaz', comentó Ana García, analista de mercados emergentes de la consultora Global Insights, 'nunca antes habíamos visto un plan de desarrollo nacional donde la mecánica principal es la fe en un concepto abstracto. Podría cambiar la forma en que los países definen su futuro económico. O al menos, su PowerPoint'.
La iniciativa ya ha despertado interés en otras naciones en desarrollo, quienes están observando de cerca si Marruecos logra su objetivo. Algunos ya están considerando la adopción de sus propias 'palabras mágicas' para impulsar el PIB. Se rumorea que un país vecino explora 'metaverso' como su salvador económico, mientras que otro podría apostar por 'NFTs de soberanía'.
El Banco Mundial, en un comunicado lacónico, se limitó a 'tomar nota' del plan marroquí y ofreció 'asistencia técnica para definir la definición' de cualquier implementación futura. Mientras tanto, en las calles de Rabat, la población espera ansiosamente que esta nueva era de prosperidad por decreto terminológico traiga consigo no solo un 10% más de PIB, sino también una explicación concreta de lo que significa.










