parís, francia – el presidente emmanuel macron presidió hoy las celebraciones del día de la bastilla, transformando el tradicional desfile militar en una vitrina descarada del “despertar estratégico” de europa. 35 naciones, incluyendo a españa con su f-18 y el tercio de armada, marcharon por los campos elíseos, un despliegue de músculo que, según el elíseo, es una oda a la paz y la cooperación. aparentemente, la paz ahora viene equipada con un motor a reacción y capacidad de misiles.

la atmósfera, que en antaño evocaba libertad y fraternidad, ahora olía a queroseno y a chapa recién pintada, acompañada por el retumbar de botas militares y el rugido de cazas. macron, con su mirada fija en el horizonte, insistió en que el continente está "recuperando su papel vital en la seguridad mundial", un eufemismo que, para cualquier observador sin un contrato de defensa, sonaba mucho a "hemos estado comprando muchas cosas últimamente, y queremos que las veáis". el desfile no solo fue un recordatorio de que francia tiene armas, sino de que europa, en general, está redescubriendo su cartera para adquirirlas, en un frenesí de 'unidad estratégica' que beneficia principalmente a los fabricantes de armamento.

entre los dignatarios, el presidente español pedro sánchez saludó estoicamente, quizás meditando sobre la necesidad de ese f-18 extra para un "despertar estratégico" que implica, entre otras cosas, convencer a la ciudadanía de que la inflación es temporal, pero las defensas antiaéreas son para siempre. el dr. armando guerra, jefe del recién fundado "instituto europeo para la paz a través de la superioridad armamentística", declaró: "es fascinante cómo la perspectiva de conflicto saca a relucir la creatividad en la industria de la defensa. es casi como si el miedo fuera un modelo de negocio increíblemente lucrativo. esta no es una carrera de armamentos; es un maratón de disuasión, donde el ganador es el que tiene la mejor línea de crédito".

un portavoz del ministerio de defensa francés, que pidió anonimato mientras ajustaba su gorra ceremonial, explicó: "la mejor manera de asegurar la paz es tener tantos tanques que nadie se atreva a pensar en la guerra. es una lógica sencilla. como un matón del patio de recreo que de repente decide que necesita más músculos por la 'seguridad del recreo'". añadió que la participación de 35 países demuestra una "solidaridad inquebrantable", especialmente la solidaridad para compartir la factura de los nuevos sistemas de defensa que se exhibieron con orgullo.

este "despertar", cuidadosamente orquestado, parece consistir en que cada país europeo revise sus inventarios y se pregunte: '¿qué más necesitamos que nos defienda, o al menos nos haga parecer más importantes?' los analistas políticos, esos viejos aguafiestas, señalaron que la exhibición era un recordatorio incómodo de que la "unidad" europea a menudo se materializa más fácilmente en el campo de batalla que en las políticas sociales o económicas. el público, por su parte, aplaudía, algunos con genuino orgullo, otros simplemente contentos de que los tanques no estuvieran rodando *hacia* ellos por una vez.

al final del día, mientras los cielos de parís se iluminaban con fuegos artificiales, la pregunta persistía: ¿es este despertar estratégico un paso hacia una europa más segura, o simplemente un costoso espectáculo de marionetas donde los hilos los mueven los fabricantes de armamento? sea como fuere, la fiesta nacional francesa de este año dejó claro que el "espíritu de la revolución" ha sido reemplazado por el espíritu del "inventario militar", y todos estamos invitados a pagar la cuenta, esperando que la 'disuasión' no tenga un precio demasiado alto para los libros de historia.