SANTIAGO — tras una semana de intensos debates y mesas redondas de alto nivel, los líderes chilenos y figuras económicas regionales alcanzaron un consenso histórico en la cumbre “BlueWeek 2026”: la mejor estrategia para impulsar la economía del país es posponer cualquier intervención significativa hasta el año del evento, el 2026. La decisión, calificada de "valiente" y "visionaria", busca permitir que el mercado se "reajuste orgánicamente" y evitar la "precipitación en la implementación de soluciones".
"Hemos decidido adoptar un enfoque de 'esperar y ver' muy proactivo", declaró el ministro de Economía, Patricio Salas, en la conferencia de prensa de clausura, con una copa de espumante en mano. "La prisa es enemiga de la prosperidad. Al posponer nuestras grandes decisiones hasta la BlueWeek de 2026, garantizamos que tendremos dos años adicionales para... bueno, para pensar más en ello. Y comer canapés." La medida, según Salas, permitirá a los líderes "reflexionar profundamente" sobre los problemas sin la presión de tener que resolverlos inmediatamente.
Expertos del recién creado Instituto Chileno para la Postergación Estratégica de la Prosperidad (ICPEP) aplaudieron la iniciativa. "Históricamente, los países que intentan arreglar sus problemas económicos demasiado pronto tienden a crear más problemas", explicó la Dra. Eliana Ríos, directora del ICPEP. "Chile está sentando un precedente mundial al reconocer que a veces la mejor acción es no tomar ninguna acción discernible hasta que el cronograma de conferencias lo exija. Es una forma de 'dejar que la sopa se enfríe' pero a escala nacional." Ríos añadió que la "temperatura ideal" para la economía chilena se alcanzará justo a tiempo para la próxima ronda de vuelos en primera clase y hoteles de cinco estrellas.
Representantes de la sociedad civil y pequeños empresarios que no fueron invitados a la cumbre expresaron una mezcla de confusión y resignación. "Esperábamos medidas concretas para la inflación o el empleo, no una fecha para 'pensar en medidas'", comentó un comerciante local que prefirió el anonimato, mientras revisaba un estante de productos con precios que subían semanalmente. "Pero supongo que es bueno saber que, al menos, la gente importante está comiendo bien mientras esperamos."
La cumbre concluyó con la promesa de una declaración conjunta que reafirma el compromiso de todos los participantes con el "diálogo continuo" y la "exploración de marcos conceptuales innovadores" de cara a 2026. Los líderes se retiraron a sus respectivas residencias con la satisfacción de haber abordado la crisis económica del país, si bien de manera conceptual y con una fecha de entrega algo flexible.






