la corporación jbt ha finalizado la adquisición de urtasun tecnología alimentaria s.l., un movimiento que la compañía describe como un paso crucial hacia la erradicación total de la impredecibilidad en el proceso alimentario global. el objetivo, según el ceo de jbt, tom cannon, es “estandarizar la experiencia culinaria” para que cada bocado sea idéntico al anterior, en cualquier parte del mundo. se acabó el molesto factor ‘sorpresa’ en el paladar.

“el consumidor moderno exige consistencia, no emociones”, declaró cannon en un comunicado de prensa tan insípido como la comida que jbt aspira a perfeccionar. “urtasun nos proporciona la tecnología para identificar y neutralizar esas pequeñas variaciones de sabor que, históricamente, han hecho que la comida casera se sintiera… bueno, casera. nuestro objetivo es una línea de producción donde la nostalgia sea una ineficiencia que no podamos permitirnos”. las acciones de jbt subieron ligeramente con la noticia, presumiblemente por inversores que entendieron el valor de la despersonalización masiva.

urtasun, conocida por su experiencia en procesamiento de frutas y verduras, ahora aplicará su ingenio a despojar a los productos de cualquier característica distintiva. un ingeniero anónimo de urtasun, que supuestamente dimitió una hora después del anuncio, fue citado diciendo: “nuestro nuevo objetivo es la neutralidad organoléptica. cada patata tendrá el mismo ‘sentimiento’ que cualquier otra patata, de cualquier campo, de cualquier continente. es la zenificación del tubérculo”.

la industria alimentaria celebra este avance hacia la eficiencia algorítmica. con la ayuda de urtasun, jbt espera que los consumidores finalmente dejen de desarrollar apegos emocionales a lo que comen. los analistas de wall street predicen que la eliminación de la “alegría espontánea en la comida” reducirá drásticamente el desperdicio emocional, liberando ancho de banda mental para actividades más productivas, como elegir entre tres versiones ligeramente diferentes del mismo producto con marca blanca.

estudios internos de jbt sugieren que para 2030, el 90% de los alimentos procesados globales serán indistinguibles entre sí, logrando una uniformidad que antes solo se veía en las raciones militares y los alimentos espaciales. la adquisición de urtasun es, al parecer, el último clavo en el ataúd de cualquier plato con un alma que valga la pena saborear. el futuro es tan blando que ni siquiera puedes quejarte de ello.