ginebra, suiza — En lo que ya se considera un hito para la investigación obvia, un equipo de la recién creada Comisión Global para el Análisis de lo Inminente ha publicado un informe que detalla las consecuencias negativas de la aniquilación mundial. El estudio, que tomó cinco años y un presupuesto de ocho cifras, concluye que la guerra nuclear, el mal uso de la inteligencia artificial y el cambio climático extremo tendrían un impacto “fundamentalmente perjudicial” en el bienestar humano. Los hallazgos se presentaron en una sala llena de expertos que asintieron vigorosamente.
El Dr. Elías Predecible, director de la comisión y exanalista de riesgos de una compañía de seguros de paraguas, explicó la metodología detrás de la revelación. “Estudiamos escenarios donde la civilización, tal como la conocemos, deja de existir. Fue un proceso exhaustivo. Descubrimos que si miles de millones mueren en un holocausto atómico, o si robots con conciencia propia deciden que somos obsoletos, o si el planeta se vuelve inhabitable, la esperanza de vida se reduciría drásticamente. Lo llamamos el ‘Factor No Vivir’.” Añadió que “la gente que deja de respirar, por ejemplo, tiende a dejar de estar saludable.”
Entre las 17 amenazas identificadas para el año 2100, la comisión destacó la “pérdida de la mayoría de las estructuras sociales” y la “ausencia de servicios médicos funcionales” como factores clave para el declive de la salud. También mencionaron, con una seriedad impactante, que “el acceso a agua potable y alimentos se vería severamente comprometido” en el caso de un apocalipsis. La novedad, según los investigadores, reside en la formalización de estas intuiciones humanas en un documento de 300 páginas con gráficos a color.
El informe subraya que el cambio climático, de no abordarse, podría convertirse en un “peligro de nivel de extinción” en los siglos venideros. Un miembro anónimo de la comisión, bajo condición de no ser identificado para evitar la avalancha de preguntas sobre el significado de su trabajo, comentó: “Imaginen que el agua hierve o que el aire se vuelve tóxico. Nuestro estudio proyecta que eso no sería ideal para los pulmones ni para la piel. Es ciencia pura.”
Organizaciones internacionales han aplaudido el informe por “poner números a la sabiduría popular” y “justificar décadas de charlas improductivas.” Se espera que los gobiernos consideren estos hallazgos con la misma urgencia con la que leen los términos y condiciones de una aplicación, antes de autorizar otro estudio sobre si quemar basura en el jardín trasero es malo para el aire. Mientras tanto, el Dr. Predecible ya está planificando la próxima fase: “Investigaremos si comer veneno es bueno para el sistema digestivo.”






