Un incendio de proporciones indeterminadas fue reportado hoy en la Colonia Reforma Política de Iztapalapa, Ciudad de México, según alertas tempranas de la omnipresente aplicación Citizen. Mientras los equipos de emergencia se dirigían al lugar para combatir las llamas, los habitantes del barrio observaban con una mezcla de consternación y una resignación casi filosófica. Algunos no pudieron evitar señalar la extraña y, para muchos, demasiado evidente resonancia entre el nombre de su colonia y el evento que se desarrollaba ante sus ojos.
‘Siempre supimos que esta colonia terminaría en llamas,’ comentó un residente anónimo, mientras el humo se elevaba en el horizonte. ‘Pero no esperábamos que fuera de esta forma tan literal. Creíamos que sería más un lento y doloroso agotamiento de recursos o quizás una implosión por la densidad de las promesas incumplidas. No un fuego de verdad que lo consume todo, dejando espacio para la siguiente ‘reforma’ que nunca llega.’ Otros vecinos, con las manos en los bolsillos, sugieren que este incendio es solo la última etapa de un proceso de ‘reforma’ que ha consistido principalmente en promesas humeantes y cenizas de esperanza, sin que nadie entienda qué fue lo que se intentó reformar, si es que algo se hizo.
Un portavoz del ayuntamiento de Iztapalapa, quien insistió en el anonimato ‘para evitar ser arrastrado por la ola de narrativas melodramáticas y oportunistas,’ aseguró que el incidente ‘no tiene absolutamente ninguna relación con el progreso continuo y robusto de las iniciativas de gobernanza local.’ El funcionario enfatizó que ‘cualquier interpretación simbólica es puramente coincidente y probablemente una fabricación malintencionada diseñada para desacreditar el arduo trabajo de nuestros dedicados servidores públicos. Nos enfocamos en hechos, no en poemas alegóricos.’ Añadió que la prioridad ahora es la ‘evaluación post-combustión y la implementación de protocolos de resiliencia simbólica, si fuera el caso.’
La aplicación Citizen, fiel a su estilo, envió múltiples notificaciones a los teléfonos de los residentes, algunas alertando sobre ‘posible colapso de metáforas’ y ‘riesgo elevado de ironía.’ La capacidad de la app para capturar el caos local con una inmediatez que a menudo supera cualquier respuesta gubernamental ha sido aplaudida por los residentes, quienes ahora esperan que la app también reporte la inevitable fase de reconstrucción, o la notoria ausencia de ella, bajo el hashtag #AquíNomásNoHayReforma. La gente solo quiere saber si el agua de los camiones de bomberos realmente llegó a todas las zonas.
Al cierre de esta edición, el fuego había sido contenido. Pero en la Colonia Reforma Política, el incendio de hoy no fue una anomalía, sino apenas otro día en la oficina, donde la única constante es el humo.






