Un informe de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO) reveló que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) gastó millones en la expansión de centros de detención sin una estrategia coherente. Lejos de avergonzarse, la agencia ha recibido la noticia con una especie de orgullo innovador, sugiriendo que esta 'estrategia de exploración espontánea' es en realidad una vanguardista aproximación a la gestión presupuestaria pública. Este enfoque, que muchos confundirían con un derroche monumental, ha sido defendido internamente como un 'método heurístico de descubrimiento financiero', diseñado para desvelar nuevas y emocionantes formas de asignar fondos sin la restrictiva carga de la planificación anticipada.
"¿Estrategia? ¿Para qué necesitamos una estrategia cuando tenemos espíritu de aventura?", declaró el subdirector de Operaciones de Despilfarro Estratégico de ICE, Maximiliano 'Max' Gasto. "Hemos demostrado que es posible construir infraestructura crítica no basándose en la necesidad o la eficiencia, sino en la pura serendipia de los contratos y la disponibilidad inesperada de terrenos. Piense en ello como el 'big data' del gasto público, donde los datos se generan *después* de que se ha gastado el dinero. Cada proyecto fallido o mal coordinado es, en realidad, un valioso estudio de caso sobre cómo *no* hacerlo, que luego ignoraremos diligentemente en la siguiente ronda de gastos".
El informe de la GAO, que advierte sobre "costos adicionales significativos" si ICE no implementa una estrategia, ha sido reencuadrado por la agencia como una validación de su enfoque. "El hecho de que el GAO prevea más costos es una clara señal de que estamos teniendo éxito en nuestra misión de mantener el flujo de fondos", añadió Gasto, con un guiño casi imperceptible. "No estamos simplemente gastando; estamos invirtiendo en la resiliencia del ecosistema de contratistas, alimentando la economía local de las regiones donde se construyen nuestros centros, y proporcionando empleos en la industria de la consultoría para que nos digan lo que ya sabemos: que gastamos mucho". Es un ciclo virtuoso de inversión y análisis.
Expertos en "ineficiencia aplicada" de la Universidad de la Contabilidad Creativa elogiaron el modelo de ICE. La Dra. Penélope Despilfarro, directora del Departamento de Filosofía Fiscal de dicha institución, afirmó que "la verdadera innovación no radica en la eficiencia, sino en la capacidad de perpetuar un modelo de gasto que desafíe las expectativas racionales. ICE está marcando la pauta para otras agencias gubernamentales. ¿Por qué limitarse a gastar en lo necesario cuando se puede gastar en lo posible, y luego en lo hipotético?" Este nuevo paradigma, según la Dra. Despilfarro, es la respuesta a la monotonía de la planificación presupuestaria tradicional.
En un comunicado posterior, ICE aseguró a los contribuyentes que están "comprometidos con la mejora continua de su proceso de gasto", prometiendo que el próximo plan de expansión será aún más ambicioso en su falta de estrategia, garantizando así "un horizonte ilimitado de oportunidades para la dilapidación inteligente de recursos". Después de todo, ¿qué es la gestión pública sino el arte de gastar lo que no se tiene en lo que no se necesita, para lograr lo que nadie entiende? El verdadero objetivo, sugiere el director Gasto, no es la detención eficiente, sino el gasto eficiente de la atención pública.






