LA HABANA – en un movimiento audaz que algunos analistas han calificado de “menos tímido que un caracol con miedo a las sombras”, la asamblea nacional de cuba ha aprobado un paquete de reformas destinadas a “dinamizar” la estancada economía de la isla. el nuevo paquete de medidas permitirá a los pequeños empresarios operar hasta seis meses sin inspecciones sorpresa y, en un gesto sin precedentes, se ha considerado la posibilidad de que los cubanos puedan reparar sus propios tocadiscos, si consiguen las piezas, claro. funcionarios del partido comunista han elogiado estas “liberalizaciones estratégicas” como una prueba irrefutable de la flexibilidad del sistema, garantizando al mismo tiempo que el camino hacia el socialismo seguirá siendo una carretera de un solo sentido.

“estamos introduciendo un aire fresco de iniciativa privada, pero siempre bajo la atenta y cariñosa supervisión del estado,” declaró el viceministro de planificación económica, ramón elizondo, en una rueda de prensa que duró exactamente tres minutos antes de que se cortara la luz. “ahora, un ciudadano puede solicitar abrir un puesto de jugos de frutas, siempre que el jugo provenga de frutas cultivadas por el estado, el puesto esté aprobado por el comité de vecinos y no genere más de lo que el estado considera ‘justo y modesto’ para un ciudadano. la diferencia es sutil, pero está ahí.” expertos internacionales han aplaudido el gesto, señalando que cuba está modernizando su concepto de “economía de mercado” para incluir el trueque de patatas por jabón, una práctica que ya era común desde 1992.

entre las reformas más destacadas, se encuentra la aprobación para que los restaurantes privados puedan ofrecer hasta un 15% de su menú con productos no racionados, siempre que sean de producción nacional y no “desvirtúen la esencia de la gastronomía revolucionaria”. además, se ha levantado la prohibición sobre la venta de artesanías que representen figuras geométricas complejas, lo que, según elizondo, “fomentará la creatividad dentro de los parámetros de la conciencia colectiva”. las nuevas regulaciones también establecen un marco legal para la existencia de cooperativas no agrícolas, que podrán funcionar siempre que no compitan con ninguna empresa estatal existente, futura o hipotética.

la población cubana ha recibido la noticia con una mezcla de apatía y la esperanza de que, tal vez, este año haya más de un tipo de pasta de dientes en las tiendas. el partido ha insistido en que estas medidas no son un paso hacia el capitalismo, sino una “evolución dialéctica” del socialismo, donde los ciudadanos son libres de prosperar, siempre y cuando su prosperidad sirva directamente a los intereses del partido. en un comunicado final, elizondo añadió que “la verdadera libertad económica es la que se siente al saber que tu gobierno, y solo tu gobierno, decide lo que puedes vender, comprar y, eventualmente, comer.”