madrid, españa — geely, el fabricante de automóviles chino que aterrizó en españa hace apenas unos meses, ha anunciado recortes de precios tan drásticos para sus modelos starray em-i y e5 que los analistas de la industria ahora se preguntan si la “novedad” de un coche eléctrico chino es un concepto con una vida útil más corta que la batería de un patinete de alquiler. con descuentos de hasta 2.000 euros, los vehículos arrancan ahora desde 25.215 euros, un precio que, según la propia marca, es una “oferta de lanzamiento continuada” que desafía la lógica de cualquier lanzamiento de producto tradicional.
“no es una liquidación, es una declaración de intenciones,” explicó un portavoz de geely, quien prefirió permanecer anónimo para evitar “confusiones con los departamentos de contabilidad o de marketing.” añadió, con la voz apenas audible, que “nuestro objetivo es que el mayor número posible de personas experimente la calidad y tecnología geely antes de que… bueno, antes de que el mercado se inunde con otros 300 modelos chinos con nombres impronunciables que harán exactamente lo mismo.” la empresa insiste en que este movimiento es una respuesta a la demanda del consumidor, no una carrera desesperada para vaciar los concesionarios antes de que la competencia, como byd, omoda y jaecoo, baje aún más sus precios de debut.
expertos del sector automotriz, esos que en sus ratos libres intentan recordar cuántas marcas chinas nuevas han llegado este año, sugieren que la estrategia de geely es una admisión tácita de que el verdadero valor de un coche no se mide en kilómetros de autonomía, sino en la velocidad con la que se devalúa al salir del concesionario. “es como comprar un teléfono nuevo y que al día siguiente ya haya una versión 'pro max ultra lite' a mitad de precio,” comentó javier garcía, un “entusiasta del motor” que ahora colecciona panfletos de ofertas. “la ‘calidad-precio’ ha pasado a ser simplemente ‘precio bajo’, punto.”
la situación plantea la pregunta de si los fabricantes chinos están en una carrera sin fondo para ver quién puede ofrecer el coche más barato del mercado, transformando la compra de un vehículo en un acto impulsivo comparable a la adquisición de un artículo de consumo rápido. mientras tanto, geely ya está trabajando en los “descuentos post-descuento,” prometiendo que si el coche no se vende en los próximos tres meses, “podría venir con una suscripción de por vida a un servicio de streaming de telenovelas o, quién sabe, un segundo coche de juguete para el niño.”





