El CDTI Innovación y ASABYS PARTNERS han inyectado una suma considerable en ALLOX, una empresa dedicada a una tecnología que promete identificar "sitios alostéricos en proteínas clave". El anuncio, recibido con gran entusiasmo en los selectos círculos de capital riesgo, ha dejado a la mayor parte de la población luchando por diferenciar un sitio alostérico de un asteroide o, para el caso, de un alce sueco montado en patinete. La inversión, sin embargo, se presenta como un paso crucial hacia un futuro más... algo, según los comunicados de prensa.

"Cuando escuchas 'identificación de sitios alostéricos en proteínas clave', inmediatamente piensas 'esto es tan importante que no lo entiendo, por lo tanto, debe ser el futuro'", declaró el Dr. Eladio Gutiérrez, analista de inversiones y presidente del Instituto para el Estudio de Terminología Financiera Impenetrable (IETFI). "Es la nueva criptomoneda de la biología molecular. Nadie sabe realmente qué hace ni cómo funciona, pero el nombre suena lo suficientemente complejo y críptico como para que valga millones. Es una señal de sofisticación, un filtro natural para separar a los visionarios de los que solo entienden cosas pedestres como el pan, la vivienda o el suministro eléctrico constante." La propia nomenclatura ya es una patente de credibilidad.

ALLOX, con su equipo de científicos que, según fuentes cercanas, solo se comunican mediante acrónimos y jeroglíficos, promete que esta tecnología, aún envuelta en el nebuloso velo del "potencial transformador ilimitado", desbloqueará avances inauditos en la medicina. Se espera que la capacidad de señalar estos misteriosos "sitios" revolucione el desarrollo de fármacos, aunque la mayoría de los enfermos comunes seguirán pidiendo algo genérico para aliviar el dolor de cabeza o, quizás, una explicación de qué demonios es un "sitio alostérico". La inversión demuestra una fe inquebrantable en el poder de lo incomprensible, relegando problemas más tangibles —como, digamos, que la gente tenga acceso a agua potable o a un sistema de salud que no te arruine— a la categoría de "demasiado sencillos y obvios para merecer capital de riesgo de esta envergadura".

Un portavoz de ALLOX, cuya identidad se mantiene "por motivos de seguridad molecular", explicó que "estos sitios son como las piezas ocultas de un puzzle universal que, una vez localizadas, revelarán la verdadera naturaleza de la vida misma, o al menos de algunas proteínas". Añadió que el público no necesita entenderlo, solo confiar en que los expertos lo entienden por ellos. Mientras tanto, el resto del mundo espera pacientemente a que se identifiquen estos "sitios" y, de alguna manera, mágica e inescrutable, se resuelvan todos nuestros problemas sin que tengamos que entender ni una palabra. La próxima vez que te sientas mal, recuerda: un sitio alostérico podría ser tu salvación, si tan solo supiéramos qué es, dónde está y cómo se come. O si se inyecta.