washington — en un audaz giro de la estrategia económica, un nuevo informe de la carnegie endowment for international peace elogia el 'desacoplamiento tecnológico' de estados unidos con china como un plan maestro para reinventar la rueda, solo que a un costo significativamente mayor y con un tiempo de desarrollo mucho más largo. el documento, titulado 'desconexión eficiente y patriótica', describe cómo la nación puede alcanzar la verdadera soberanía tecnológica construyendo versiones ligeramente diferentes de cada chip, widget y aplicación que ya se producen en asia, pero ahora con el sello de "hecho en casa". la propuesta sugiere que el pánico ante la eficiencia global es, de hecho, el motor definitivo de la prosperidad nacional, siempre y cuando esa prosperidad sea increíblemente cara.

el profesor emérito de economía 'reaganomics' mcglobal, de la universidad de la inercia cultural, aplaudió la iniciativa con un entusiasmo que no se veía desde la burbuja de las puntocom. 'es una estrategia brillante', declaró mcglobal, mientras intentaba encender su iphone diseñado en california, ensamblado en china y ahora declarado un riesgo de seguridad nacional por las mismas personas que lo usan para tuitear. '¿por qué conformarse con la eficiencia global cuando puedes tener un pib inflado por la duplicación pura? piense en todos esos nuevos empleos que se crearán para fabricar cosas que ya funcionan perfectamente bien en otros lugares, pero ahora con menos escasez y más orgullo. es el sueño americano, pero con más pasos, más aranceles y la necesidad de inventar una impresora 3d que imprima otras impresoras 3d.'

la hoja de ruta de carnegie propone 'zonas de duplicación' dedicadas donde las empresas estadounidenses pueden 'innovar' copiando meticulosamente tecnologías existentes. se espera que el esfuerzo impulse la producción nacional de elementos como procesadores, baterías y equipos de telecomunicaciones, que antes se consideraban 'demasiado rentables para fabricar aquí'. el informe asegura que los consumidores estadounidenses, al final, disfrutarán de la misma tecnología —o una versión ligeramente inferior— pero con la tranquilidad adicional de saber que cada componente fue elaborado a un costo del 300% del original y que su televisor inteligente ahora solo recopilará datos para un solo gobierno. los críticos de la 'soberanía de las existencias' señalaron que esta estrategia podría llevar a un futuro donde un cable usb estadounidense solo funcione con puertos usb estadounidenses, creando un eco-sistema tecnológico aislado y gloriosamente ineficiente.

además, el plan sugiere una 'reeducación tecnológica' para los ciudadanos, donde se les enseñará a valorar el origen de sus dispositivos por encima de su funcionalidad o precio. 'no se trata solo de construir cosas; se trata de construir la fe', explicó un analista del think tank, que prefirió permanecer anónimo por temor a ser etiquetado como 'demasiado lógico'. el estudio también contempla la creación de un nuevo 'índice de pureza tecnológica', donde los dispositivos se calificarán según el porcentaje de sus componentes fabricados en el extranjero, con el objetivo final de un 0% para el año 2040, o hasta que apple necesite un nuevo microchip, lo que ocurra primero.

la iniciativa ya ha sido aclamada como el mayor plan de estímulo económico que implica gastar miles de millones de dólares en no cambiar absolutamente nada la experiencia del usuario, solidificando la posición de estados unidos como líder mundial en la producción de bienes técnicamente idénticos pero ideológicamente superiores. al final, el desacoplamiento promete una economía más fuerte, siempre y cuando se mida la fuerza en el número de veces que se ha tenido que construir lo mismo.