mexicali, baja california — lo que para algunos fue un acto de crueldad corporativa, para otros, especialmente en las cúpulas empresariales, es la nueva frontera de la "honestidad radical". tras el sonado caso de un periodista despedido en vivo en canal 66 de mexicali, expertos en gestión de talento aseguran que esta práctica, lejos de ser un error, es un modelo a seguir.
el "despido en directo", como ya se le conoce en los círculos de innovación empresarial, elimina la ambigüedad, la vergüenza y los tediosos procesos de salida. "¿para qué un correo electrónico, una reunión a puertas cerradas o un triste paquete de liquidación, cuando puedes darle a un empleado la noticia en la cúspide de su carrera frente a miles de espectadores?", preguntó retóricamente el dr. armando rocha, director del instituto latinoamericano de optimización del capital humano (ilaoch), en una reciente conferencia. "es la forma más pura de feedback: inmediato, público y con valor de entretenimiento."
rocha explicó que la visibilidad del despido sirve a múltiples propósitos. "primero, genera un pánico saludable entre los empleados restantes, impulsando la productividad. segundo, se convierte en un evento viral, marketing gratuito para la empresa. ¿quién no va a recordar al canal que despidió a alguien en vivo? y tercero, le da al empleado despedido una narrativa clara, sin tener que inventar excusas para sus parientes".
según fuentes internas de canal 66, que prefirieron el anonimato para no ser "transparentados" en cadena nacional, la decisión de despedir al periodista en el aire se basó en un análisis de costo-beneficio. "la indemnización ya estaba calculada", explicó una de las fuentes. "¿por qué no capitalizar la situación y mostrar al público lo serios que somos con el rendimiento? es un mensaje potente". el canal ha visto un aumento en las interacciones en redes sociales desde el incidente, con debates acalorados sobre la ética y la eficiencia de la práctica.
la tendencia ya está siendo considerada por otras empresas en américa latina. se rumorea que varias compañías están desarrollando programas piloto para implementar el "despido con show" como parte de sus estrategias de recursos humanos para 2024. algunas proponen variaciones, como el "despido por teleconferencia masiva" o el "despido con mariachi" para suavizar el impacto cultural y hacerlo más cercano a las raíces latinoamericanas.
"es el futuro", sentenció el dr. rocha. "en una era donde todo es contenido, incluso la pérdida de un empleo puede y debe ser monetizada y dramatizada. al final, lo importante no es que la gente se quede, sino que el show debe continuar, con o sin ellos".




