Dr. Héctor Burocracia, exdirector de la Corporación Nacional de Inclusión Discapacitada, asumió hoy el cargo de CEO en Cultura News Group, prometiendo una 'revolución de accesibilidad' en el consumo de medios. Burocracia declaró que su principal objetivo será 'eliminar las barreras sistémicas' que impiden a gran parte de la población 'acceder plenamente a la experiencia cultural e informativa'.

"Hemos operado durante demasiado tiempo bajo la suposición de que todos nuestros lectores poseen la misma 'capacidad de procesamiento cultural'," explicó Burocracia en una conferencia de prensa, donde presentó un gráfico de barras titulado 'Espectro de Inclusión Informacional'. "Ahora, reconoceremos la 'neurodiversidad informacional' de nuestra audiencia. Desde la comprensión de la trama de una película hasta el descifrado de las metáforas en una crítica literaria, cada persona tiene un 'perfil de apoyo' único que debemos atender."

Entre las primeras iniciativas del Dr. Burocracia se encuentra la implementación de 'puntos de lectura asistida' en cada sección, donde 'facilitadores de contenido' estarán disponibles para explicar artículos complejos de política o, si es necesario, resumir el argumento de la última serie de Netflix. También se planea un 'lenguaje claro y sencillo' obligatorio para todas las reseñas de arte contemporáneo, y la inclusión de 'guías de anticipación de spoilers' para eventos culturales en vivo, protegiendo a los 'sensibles al contenido sorpresivo'.

La Dra. Sofía Lógica, jefa del Centro de Estudios para la Cognición Mediática Inclusiva (CECMI), aplaudió la decisión. "Es un paso audaz hacia un futuro donde la información no discrimine. Por fin, podemos dejar de culpar al individuo por su 'déficit de atención cultural' y, en cambio, reestructurar el entorno mediático para que sea verdaderamente 'apto para todos los niveles de comprensión simbólica'. Esto incluye, por supuesto, la 'terapia de exposición controlada' a la verdad incómoda en las noticias políticas."

Cultura News Group se compromete a una 'navegación cultural asistida', asegurando que nadie se quede atrás en el 'viaje informacional'. La meta es que cada ciudadano, independientemente de su 'capacidad intrínseca para digerir la realidad', pueda 'participar activamente' en el diálogo público, incluso si eso significa que el diálogo ahora viene con pictogramas y resúmenes en braille.