Europa, cuna de civilizaciones y del fútbol como lo conocemos (y lo adoramos patológicamente), ha lanzado una iniciativa de emergencia para evaluar la "cultura balompédica" de sus primos transatlánticos, los estadounidenses. Bajo el auspicio del recién creado "Consorcio Pan-Europeo para la Preservación de la Sacrosanta Identidad Futbolística" (CPPSIF), un equipo de élite ha partido hacia el Nuevo Mundo con una misión que raya en lo intergaláctico: averiguar si el americano promedio es capaz de distinguir un regate de una patada de salida.
"Es una cuestión de supervivencia cultural, ¿entiende?", declaró a este medio, con visible angustia, el Dr. Klaus Müller-Hoffmann, director de Proyectos Estratégicos del CPPSIF, mientras ajustaba su bufanda del Bayern de Múnich. "Desde hace décadas, nos llega el eco de un fenómeno preocupante: millones de personas refiriéndose a nuestro fútbol como 'soccer'. Hemos tolerado mucho, pero la ignorancia tiene un límite. Necesitamos cuantificar el daño".
La "Operación Offside", como se ha bautizado la expedición, consiste en una serie de entrevistas y pruebas de "conocimiento esencial" realizadas a ciudadanos de a pie en diversas ciudades estadounidenses. Las preguntas, diseñadas para separar el trigo de la cizaña, incluyen perlas como: "Nombra cinco jugadores del Balón de Oro que no hayan sido Lionel Messi o Cristiano Ronaldo", "Explica la regla del fuera de juego usando solo mímica" o "¿Cuál es la capital de Italia y por qué es importante para el fútbol?".
Los resultados preliminares, filtrados por fuentes internas del CPPSIF, son, según un portavoz anónimo, "tan desoladores como la final del Mundial de 2010". Al parecer, un 73% de los encuestados creyó que "un gol en propia puerta" era una expresión de autoayuda, y un 45% identificó a Diego Maradona como "ese tipo que jugaba béisbol en los ochenta".
"Es más grave de lo que imaginábamos", confiesa la Dra. Sofia Petrova, jefa del equipo de campo en Los Ángeles, vía videollamada desde un Starbucks. "Un sujeto nos preguntó si el 'tiro libre' se refería a las vacaciones de verano. Otro, al intentar explicar el fuera de juego, acabó dibujando un esquema para el estacionamiento de un centro comercial. Creemos que la confusión se debe a la excesiva exposición a deportes donde se permiten usar las manos".
El CPPSIF ya baraja medidas drásticas. Entre ellas, la creación de "campos de reeducación balompédica" en Florida, donde se proyectarán sin descanso documentales sobre la trayectoria del Puskás o la táctica del Catenaccio. "Nuestro objetivo no es humillar, sino iluminar", puntualizó el Dr. Müller-Hoffmann. "Aunque, admitámoslo, un poco de humillación podría acelerar el proceso de aprendizaje. El fútbol es una religión, y ellos, ahora mismo, son ateos con una pelota". La cruzada europea apenas ha comenzado.






