Desde hace décadas, el fin de la dictadura cubana es una promesa tan recurrente como los cortes de luz en la isla. Ahora, con la prensa internacional anunciando sus 'últimos días' en un tono que sugiere un gran final, surge la pregunta: ¿cuántos 'últimos días' caben en un calendario revolucionario? Al parecer, infinitos.
En un comunicado extraordinario —que se perdió brevemente en la red de comunicaciones antes de reaparecer milagrosamente—, el Ministerio de Existencia No Comprobada, un organismo de reciente creación, anunció con bombo y platillo la 'Temporada Final' del proceso revolucionario. No obstante, aclararon que, en consonancia con la tradición de las grandes sagas televisivas, esta temporada podría extenderse por varias décadas, o incluso siglos, garantizando el suspenso y la intriga para las futuras generaciones.
“La ausencia de pueblo no es un déficit, sino una forma avanzada de autogestión social”, declaró un portavoz anónimo del Ministerio, explicando la paradoja. “Cuando no hay nadie que descontentar, el descontento es cero. Es pura matemática revolucionaria, solo que con un resultado más estético y silencioso.”
En cuanto a la 'narrativa', que algunos describen como inexistente, fuentes oficiales aseguran que esta ha trascendido las palabras. “Nuestra narrativa se ha sublimado hasta el punto de ser una experiencia más allá del lenguaje”, explicó el Dr. Fidelio Quijote, jefe del Departamento de Inmaterialidad Narrativa de la Universidad de la Incomprensión Dialéctica. “No necesitamos contar historias; las vivimos tan intensamente que se han vuelto un secreto compartido, un código QR para iniciados que, por cierto, requiere de acceso a internet, lo cual es parte de la experiencia subliminal.”
La 'economía', por su parte, ha abandonado las obsoletas métricas capitalistas para operar en el plano de la 'economía de la resiliencia anticipada', donde el valor se mide en la capacidad de prever y sortear futuras escaseces. “Es una economía del 'por si acaso', pero a escala nacional”, comentó la economista Lázara Desesperanza. “No producimos bienes, producimos expectativas de superación de la ausencia de bienes. Es como el 'bitcoin' pero con guayabas imaginarias.”
Este panorama 'sin opciones' es, paradójicamente, su mayor fortaleza. “Cuando no tienes opciones, no puedes elegir mal”, explicó el 'asesor de inviabilidad estratégica', Comandante Eusebio Resistencia. “Es el zen de la gobernanza: abrazar el vacío. Así, cada día es una victoria contra la inminente, pero siempre postergada, catástrofe final.”
Mientras tanto, el mundo sigue esperando el gran final, sin saber que, para Cuba, el epílogo es solo el comienzo de otro 'último día'. Una obra maestra de la duración, digna de un premio Guinness a la despedida más prolongada de la historia.








