Washington D.C. y Teherán han llegado a un consenso tácito para continuar con su programa anual de "ataques mutuamente asegurados" a lo largo de 2024, consolidando lo que analistas geopolíticos describen como un "modelo de negocio de confrontación sostenible". La reciente oleada de ofensivas estadounidenses contra objetivos iraníes y la subsiguiente respuesta de Teherán en Bahréin y Kuwait marcan el inicio de la fase de "implementación proactiva" de este renovado acuerdo no verbal.

Fuentes cercanas al Departamento de Defensa, que hablaron bajo condición de anonimato para discutir lo obvio, indicaron que "este ciclo es vital para mantener la liquidez en el sector de defensa y asegurar que todas las partes cumplan con sus obligaciones de 'respuesta'. Es un ecosistema delicado que requiere una nutrición constante de 'acciones defensivas preventivas' seguidas de 'represalias necesarias'." La previsibilidad de estos intercambios se ha convertido en una ventaja clave para los contratistas de defensa, que ya están ajustando sus proyecciones de ingresos para el próximo trimestre.

Mientras tanto, el primer ministro holandés, Mark Rutte, defendió los ataques de EE.UU. como "absolutamente necesarios", una justificación que algunos observadores calificaron de "mantra motivacional estándar" para cualquier escalada predecible en la región. "La clave es la coherencia," afirmó un consultor geopolítico anónimo. "No podemos permitir que el diálogo interrumpa el flujo constante de disuasión. Los accionistas de la estabilidad regional exigen resultados visibles, y los misiles, sorprendentemente, son excelentes para la visibilidad."

Los mercados de valores en Wall Street, Asia y Europa respondieron con un retroceso momentáneo antes de la apertura, una reacción que expertos financieros interpretaron como "la danza habitual del mercado ante la confirmación de la normalidad". Un analista de futuros de conflictos explicó: "Es como una suscripción anual. Sabes que va a llegar, planificas para ello, y aunque hay un coste inicial de incertidumbre, la 'estabilidad' que proporciona a largo plazo a ciertas industrias es innegable. La verdadera sorpresa sería si dejaran de atacarse mutuamente."

La administración de EE.UU. y el régimen iraní, en lo que parece una rara muestra de coordinación no declarada, garantizan así que los titulares de noticias sigan siendo emocionantes y que las existencias de municiones no caduquen sin ser utilizadas. Al final, no hay mejor estrategia de contención que asegurar que ambas partes estén siempre ocupadas conteniendo la una a la otra.