Santander, España – Tras una cumbre de "expertos" cuidadosamente seleccionados en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, el gigante energético EDP ha anunciado hoy un consenso unánime: la red eléctrica de España, vital para la competitividad nacional, necesita urgentemente una "planificación más flexible". Los asistentes, muchos de ellos curiosamente afiliados a empresas del sector energético o con estrechos vínculos, convinieron en que esta flexibilidad, aunque aún por definir, promete beneficios sin precedentes para todos.

Fuentes cercanas a las discusiones, que tuvieron lugar en un entorno de "diálogo constructivo" y canapés de alta calidad, sugieren que la "flexibilidad" podría interpretarse como una eliminación de los "obstáculos burocráticos" que impiden a las empresas energéticas construir lo que quieren, donde quieren y cuando quieren. "Es como si el gobierno, en su infinita sabiduría, hubiera estado pidiendo a los zorros que diseñaran la seguridad del gallinero", explicó el Dr. Armando Bruto, director del ficticio Instituto de Optimización Corporativa de Infraestructuras. "Y ahora, por fin, los zorros han aceptado ayudar, aunque sea por el bien del gallinero, claro".

La compañía insiste en que una red más adaptable, diseñada y operada con el beneplácito de sus principales actores, aseguraría la "prosperidad a largo plazo" de la nación, que casualmente se alinea con la maximización de sus propios beneficios. "Estamos hablando de una infraestructura que debe reaccionar a las demandas del mercado y, francamente, a las exigencias de nuestros accionistas, que también son ciudadanos españoles, en cierto modo", comentó un portavoz de EDP, quien prefirió permanecer anónimo para evitar "distracciones de la narrativa estratégica". Añadió que "la competitividad se mide en euros, y en eso somos muy competitivos".

Los "expertos" presentes en la UIMP aplaudieron la visión de EDP, señalando que la mejor manera de garantizar que España siga siendo una potencia económica es permitir que las empresas energéticas dicten su propia regulación. "Es un modelo de eficiencia", afirmó la Dra. Elena Lucrativa, consultora independiente con un impresionante historial de consultoría para empresas energéticas. "Quitar la mano que frena la innovación y, por ende, las ganancias, es simplemente sentido común. Y si además eso beneficia al país, pues doble victoria".

Al cierre del evento, se repartieron folletos con la silueta de España atravesada por líneas de alta tensión, y el eslogan: "El futuro energético es nuestro. Y el de ustedes, por supuesto". Los asistentes se fueron con la convicción de que, si España quiere ser verdaderamente competitiva en el panorama global, lo mejor es que haga exactamente lo que EDP le dice, o al menos, que no ponga demasiadas pegas.