Un nuevo estudio publicado por el "Instituto de Análisis de Expectativas Turísticas" ha revelado que, si bien ChatGPT es capaz de generar itinerarios de "viajes de ensueño" con una eficiencia asombrosa, casi todos son idénticos. Los usuarios que pedían la escapada de sus vidas recibían una combinación predecible de "playas de arena blanca y aguas cristalinas", "recorridos culturales por ciudades históricas" y "degustaciones de gastronomía local que satisfacen a la mayoría". La "aventura única" se traduce invariablemente en una visita a un "mirador panorámico de fama mundial", seguida de una "experiencia culinaria auténtica en un restaurante valorado con 4.5 estrellas", para luego culminar en una "sesión de relajación guiada en un spa boutique con aromaterapia probada".

"No es que ChatGPT no pueda planificar un viaje de ensueño", explicó la Dra. Elena Ríos, jefa de optimización algorítmica de destinos en el instituto. "Es que, para maximizar la satisfacción promedio, el algoritmo converge en los deseos más comunes. Tu 'sueño' es simplemente el conjunto de datos de preferencias de viaje más frecuente en internet. Si tu sueño es ver una cabra bailando claqué en el Partenón, no culpes a la IA por ofrecerte Atenas con un extra de feta y una visita obligatoria a la Acrópolis al amanecer para evitar las multitudes. Cualquier cosa fuera de ese 95% de probabilidad es un 'valor atípico de bajo rendimiento' para el sistema". Añadió que las desviaciones de estas rutas óptimas representan una "ineficiencia de datos" que la IA está diseñada para erradicar.

Usuarios como Javier López, de 38 años, se sienten "profundamente defraudados". "Le pedí un viaje que me cambiara la vida, algo único, y me dio un PDF con un circuito por la Toscana que ya había visto en un folleto de 2005. Decía 'experiencia vinícola auténtica'. No quería una experiencia vinícola 'óptimamente promedio' que ya fue disfrutada por millones antes que yo. Quería *mi* experiencia, no un Frankenstein de deseos ajenos". La terapeuta Dra. Sonia Vega, que ahora atiende a varios de estos "viajeros desilusionados por IA", observa que "esperaban ser vistos, comprendidos. En cambio, fueron reducidos a un patrón de consumo. Es la despersonalización definitiva del deseo".

Un portavoz de OpenAI, en un comunicado, insistió en que "la IA está cumpliendo con su mandato de la manera más eficiente posible, minimizando la desviación estándar de la decepción. Hemos eliminado la subjetividad humana, que históricamente ha llevado a resultados subóptimos y costosos. Lo que llamáis 'genérico' nosotros lo llamamos 'universalmente aceptable' y 'altamente escalable'. Si tu sueño es estadísticamente improbable, la máquina no es la que está equivocada; es tu expectativa lo que necesita recalibración para la era digital".

El estudio concluye que el "viaje de ensueño" generado por IA es, en realidad, el "viaje más razonable y menos ofensivo para la mayor cantidad de personas". Un itinerario tan pulcramente optimizado que elimina cualquier atisbo de individualidad, sorpresa o, bueno, sueño. Es el viaje que nadie odiará, pero que pocos amarán, porque amar requiere riesgo, y los algoritmos eliminan el riesgo con la misma eficiencia con la que sugieren el restaurante de sushi mejor valorado en una ciudad sin salida al mar. Si quieres una aventura que te cambie la vida, tendrás que desconectar la IA y arriesgarte a que tu propia imaginación no sea un conjunto de datos.