La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha elogiado públicamente la organización de los acampados en la Puerta del Sol, calificándola de "manual del perfecto terrorista moderno", un modelo que, según ella, debería preocupar a todos los gobiernos. La declaración, realizada en un evento con militantes de su partido, viene a clarificar el reciente aumento de la tensión en la plaza, donde ciudadanos llevan semanas ejerciendo una "resistencia pacífica que esconde una clara intención subversiva".
"No se engañen", afirmó Ayuso con gesto grave, "esto no es un grupo de gente quejándose. Esto es una estructura de comando. Tienen turnos, una logística impecable para la limpieza, grupos de WhatsApp para coordinar sus movimientos y hasta mediadores para resolver conflictos internos. Si eso no es la base de una célula terrorista bien entrenada, yo ya no sé qué es". La presidenta insistió en que la Delegación del Gobierno debe tomar medidas urgentes ante lo que considera una amenaza sin precedentes a la estabilidad democrática, camuflada bajo la inofensiva fachada de "protesta ciudadana".
Expertos en seguridad consultados por este medio, y que prefieren mantenerse en el anonimato por el carácter sensible de la investigación, confirmaron la preocupación de Ayuso. "Hemos estado rastreando sus patrones", explicó uno de ellos. "Los 'turnos de limpieza' son en realidad una sofisticada operación de vigilancia y contravigilancia. El 'Pokémon Go' no es un juego, es una red de comunicación encubierta para enviar mensajes cifrados a través de ubicaciones específicas. Y las 'asambleas' son, por supuesto, consejos de guerra encubiertos". El experto añadió que la "mediación de conflictos" podría ser un sistema para evitar delaciones y mantener la cohesión del grupo bajo presión.
Desde la Delegación del Gobierno, se ha respondido con cautela, señalando que "la policía ha estado monitoreando la situación y no ha detectado actividades violentas", una respuesta que Ayuso tachó de "ingenuidad peligrosa". "El verdadero terrorismo no siempre usa bombas", replicó la presidenta. "A veces, se sienta en el suelo, reparte comida y exige diálogo. Es el terrorismo de la incomodidad, de la disidencia organizada, de la resistencia a lo que es obvio y necesario para el progreso".
La resistencia a los "sacrificios" que el líder de su partido, Alberto Núñez Feijóo, ha prometido que su futuro gobierno exigirá, parece ser la clave para entender la magnitud de esta amenaza. "Quieren que nadie se atreva a pedirles nada", continuó Ayuso, "quieren vivir sin consecuencias, sin pagar el precio del bienestar. Y para eso, son capaces de montar una acampada con una organización digna del mismísimo Osama bin Laden, pero con mantas y termos de café".
Los acampados, por su parte, se mostraron "sorprendidos" por las acusaciones. "Esta mañana estábamos debatiendo el horario de las duchas portátiles y si se nos había acabado el pan para el desayuno", comentó una de las 'cabecillas', que pidió ser identificada solo como "La Delegada del Té". "Creíamos que estábamos haciendo algo cívico, pero si resulta que somos la nueva Al Qaeda de la solidaridad, habrá que actualizar los estatutos".
La situación en Sol, lejos de calmarse, parece entrar en una nueva fase de "análisis estratégico" por parte de las autoridades. Se espera que en los próximos días se emitan nuevas directrices sobre cómo identificar a estos "terroristas del bienestar", cuyo armamento principal parece ser la paciencia y la capacidad de congregarse sin levantar un puño, una técnica, a ojos de la presidenta, "mucho más insidiosa que cualquier fusil de asalto". El verdadero peligro, concluye, no son las explosiones, sino el silencio de una plaza organizada.






