ciudad de méxico — telemundo ha cumplido el sueño húmedo de millones: la transmisión ininterrumpida, las 24 horas del día, los siete días de la semana, de "la casa de los famosos" en peacock. este no es un programa sobre lo que los famosos hacen, sino sobre lo que son, o más bien, sobre lo que parecen ser mientras intentan recordar que un millón de ojos virtuales los observan en cada ángulo. es el pináculo de la participación pasiva, donde la vida de otros se convierte en el ruido blanco perfecto para la suya. la nueva oferta promete capturar cada suspiro, cada microexpresión, cada instante de quietud existencial de los participantes, porque, seamos honestos, ¿quién necesita tramas cuando hay cámaras?

"estamos ofreciendo una conexión sin precedentes", declaró el director de contenido de la cadena, ricardo valdés, con una sonrisa que no llegó a sus ojos. "nuestros espectadores no solo verán a sus celebridades favoritas interactuar; serán parte de su día a día, sus silencios incómodos, sus frustraciones con el café matutino. es una inmersión total en la autenticidad que solo la vigilancia constante puede proveer". valdés omitió convenientemente que esta "autenticidad" viene con la presión implícita de una audiencia que espera drama, risas o al menos la promesa de un berrinche que pueda ser convertido en un gif viral.

para maría lópez, ama de casa de monterrey, la noticia es un bálsamo. "antes, tenía que esperar al resumen de la noche o a los clips en redes sociales. ¿y si se rascaban la nariz de una forma graciosa y yo me lo perdía? ¡la angustia!", confesó. "ahora, puedo tenerlos de fondo mientras hago la cena, mientras navego por internet, incluso mientras intento dormir. es como tener compañía constante, pero sin la obligación de interactuar". lópez añadió que la mejor parte es "saber que, pase lo que pase en mi propia vida, la de ellos es infinitamente más transparente y, por lo tanto, digna de mi atención continua".

expertos en nada, quienes se hacen llamar "analistas de la cultura del consumo pasivo", aplauden la iniciativa. argumentan que este modelo de transmisión 24/7 reduce la fricción entre el consumidor y el "contenido de vida" de la celebridad, optimizando el tiempo de pantalla y maximizando el engagement con la nada. es la evolución lógica de la televisión, donde la ausencia de eventos se convierte en el evento principal, y la interacción humana se sustituye por la observación quirúrgica de la misma.

la verdadera pregunta no es si la gente quiere ver a famosos respirar las 24 horas del día, sino por qué se les sigue ofreciendo el aire para hacerlo. telemundo, al parecer, ha encontrado la respuesta: porque hay quienes están dispuestos a pagar por no tener que respirar la suya.