BERLÍN.— La directiva del partido Alternativa para Alemania (AfD) ha iniciado la búsqueda urgente de un consultor especializado en "gestión de narrativas de vida personal en entornos ideológicos restrictivos", según un comunicado interno filtrado. La medida busca ofrecer capacitación intensiva a sus líderes sobre cómo defender el modelo de "familia tradicional" sin mencionar, criticar o siquiera reconocer que su propia copresidenta, Alice Weidel, vive con una mujer y dos hijos.

La necesidad surge tras repetidos incidentes donde miembros del partido, al parecer carentes de la sofisticación necesaria, han cuestionado públicamente los "modelos de vida no convencionales", sin percatarse de que estaban, en esencia, apuntando a su propia jefa. "Es una cuestión de coherencia interna", explicó un portavoz del partido, que pidió permanecer anónimo para "evitar caer en inconsistencias innecesarias en este momento delicado". "No podemos permitir que nuestra gente, con toda la buena intención, socave inadvertidamente la posición de liderazgo que tanto nos costó alcanzar".

El programa de capacitación, tentativamente llamado "El arte de la hipocresía estratégica", enseñará a los funcionarios del AfD a navegar discursos sobre valores familiares. Los módulos incluyen "Cómo hablar de procreación sin invocar el método de inseminación artificial", "La importancia de mirar a los ojos de un líder sin notar el anillo de matrimonio de su pareja del mismo sexo" y "Técnicas avanzadas para condenar el 'lobby gay' mientras se acepta el salario que paga una persona gay".

Ulrich Siegmund, un prominente miembro del AfD conocido por sus posturas férreas sobre el rol de la mujer y la familia nuclear, comentó: "Siempre hemos defendido el modelo clásico: hombre, mujer e hijos. Es el pilar de nuestra sociedad. Ahora, si la dirección del partido decide que hay excepciones que validan la regla... bueno, entonces hay que aprender a articular esas excepciones sin que parezca que estamos traicionando nuestros principios. Es un desafío dialéctico, no moral". Otro diputado, que solicitó que no se publicara su nombre para no "ser el siguiente en la lista de formación obligatoria", añadió: "Lo importante es que parezcamos unidos. Si para eso necesitamos un experto que nos enseñe a ignorar la realidad sin que se note, pues que venga el experto".

La consultoría también incluirá sesiones sobre "cómo separar el 'nosotros' del 'ellos' cuando el 'ellos' resulta ser uno de 'los nuestros' pero de un modo que beneficia al 'nosotros' general". Se espera que, tras el programa, los miembros del AfD puedan condenar firmemente cualquier desviación del modelo familiar tradicional, con la única y conveniente salvedad de que la desviación sea la de la persona que les paga el sueldo y garantiza su representación parlamentaria. Al final, la familia tradicional es aquello que más conviene a la supervivencia del partido, sin importar cuántos miembros la tengan que sacrificar... o ignorar. Lo importante es que, al menos en público, la narrativa sea impecable. La familia es sagrada, hasta que es una molestia para el discurso político de campaña.